La Xunta impulsa un giro en su política de vivienda con ventajas fiscales y nuevos beneficiarios, mientras intensifica su discurso contra la presión fiscal del Gobierno central.
Lo que está ocurriendo en Galicia podría marcar un punto de inflexión en el debate nacional sobre vivienda. Más acceso, menos impuestos y un enfoque centrado en clases medias: esa es la hoja de ruta que ha trazado el presidente gallego.
Rueda refuerza su apuesta por la vivienda como eje político
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha anunciado una ampliación ambiciosa del plan de vivienda pública en Galicia, situándolo como uno de los pilares fundamentales de su mandato. Durante el debate de política general en el Parlamento gallego, dejó claro su objetivo: “prestigiar y dignificar” la vivienda protegida, alejándola de la percepción de recurso limitado y orientándola hacia un acceso más amplio.
El plan no solo amplía beneficiarios, sino que también introduce cambios estructurales que afectan a ingresos máximos, reservas de vivienda y fiscalidad.
Más beneficiarios: suben los límites de ingresos
Uno de los anuncios clave es la subida del umbral de ingresos para acceder a vivienda pública, que alcanzará hasta cuatro veces el IPREM.
Esto supone un cambio significativo:
- Una pareja con un hijo pasa de un límite de 2 250 euros mensuales a más de 3 500 euros brutos.
- En el caso de familias numerosas, el tope sube a 4,5 veces el IPREM, permitiendo acceder a viviendas protegidas con ingresos de hasta 4 150 euros mensuales.
El mensaje político es claro: la vivienda protegida deja de estar exclusivamente orientada a rentas bajas para incluir a clases trabajadoras y medias, uno de los sectores más tensionados por el mercado inmobiliario.
Reserva del 30% para personas de 36 a 45 años
Otra medida destacada es la reserva del 30% de las viviendas públicas en venta para personas de entre 36 y 45 años, un colectivo que, según Rueda, ha quedado tradicionalmente fuera de las políticas más enfocadas en jóvenes.
El foco se pone especialmente en padres y madres con hijos pequeños, con menor movilidad geográfica y mayores dificultades para acceder a vivienda.
Esta decisión se suma a las ya adoptadas:
- 25% de viviendas en venta para menores de 36 años
- 40% en alquiler para jóvenes
Con ello, la Xunta busca equilibrar el acceso por franjas de edad, aunque no faltan críticas que señalan un posible reparto artificial del mercado público.
Objetivo: duplicar la vivienda pública en Galicia
El Ejecutivo autonómico mantiene su meta de duplicar el parque de vivienda pública, pasando de 4 000 a 8 000 viviendas en cuatro años.
Según Rueda, el 100% de las viviendas comprometidas ya están en marcha, y en los próximos meses se entregarán las primeras llaves en ciudades como Santiago de Compostela y Pontevedra.
Este dato pretende reforzar la imagen de gestión eficaz frente a la escasez estructural de vivienda en España, un problema que afecta especialmente a las grandes ciudades.
Golpe fiscal: bonificación del 100% en actos jurídicos documentados
En el ámbito fiscal, el anuncio más contundente ha sido la eliminación total del impuesto de actos jurídicos documentados (AJD) para viviendas protegidas a partir del próximo año.
Hasta ahora, este tributo podía alcanzar los 15 000 euros en una vivienda de 100 metros cuadrados. Con la nueva medida, pasará a ser cero euros.
Rueda defiende que esta decisión:
- Reduce costes para compradores
- Incentiva a promotores privados
- Refuerza la colaboración público-privada
Desde una óptica económica, la medida se alinea con políticas de reducción fiscal para estimular la oferta, en contraste con modelos más intervencionistas.
Choque político: Galicia frente al modelo fiscal de Sánchez
El presidente gallego aprovechó el anuncio para lanzar un mensaje político directo. Recordó que la Xunta ha bajado impuestos 138 veces desde 2009, frente a las 96 subidas fiscales del Gobierno de Pedro Sánchez en menos de ocho años.
Además, reivindicó:
- Cuentas sin déficit
- Reducción de deuda pública
- Estabilidad institucional
Este contraste busca reforzar la idea de que Galicia representa un modelo alternativo de gestión económica, basado en disciplina fiscal y estímulo a la inversión.
¿Solución real o estrategia política?
Las medidas anunciadas por Rueda llegan en un contexto de crisis de acceso a la vivienda en toda España, donde los precios siguen al alza y la oferta es insuficiente.
Sin embargo, surge el debate:
- ¿Ampliar beneficiarios sin aumentar drásticamente la oferta solucionará el problema?
- ¿La bajada de impuestos atraerá realmente más promoción privada?
- ¿Se está priorizando la eficiencia económica o el rédito político?
Lo cierto es que Galicia se posiciona como un laboratorio de políticas de vivienda basadas en incentivos fiscales y ampliación de acceso, frente a otros modelos más restrictivos.

