Samsung planea lanzar la Galaxy Card, una tarjeta de crédito integrada en Samsung Wallet con versión física y ventajas exclusivas para usuarios de sus móviles.
Samsung se adentra en el negocio financiero al estilo Apple
Samsung Electronics ha registrado oficialmente el nombre “Samsung Galaxy Card” en la Oficina de Patentes de Estados Unidos (USPTO), confirmando los rumores de que la compañía surcoreana prepara su propia tarjeta de crédito. Este movimiento marca un salto de Samsung más allá del mercado tecnológico tradicional, siguiendo los pasos de Apple con su Apple Card y consolidando su incursión en el sector financiero.
El registro, aunque todavía no aprobado, detalla que la Galaxy Card estará orientada a “servicios de tarjetas de crédito”, incluyendo la autorización y pagos con tarjeta de crédito, y anticipa tanto una versión virtual dentro de Samsung Wallet como una posible tarjeta física para uso tradicional en comercios.
Ventajas exclusivas para usuarios de Samsung
Según fuentes filtradas, la Galaxy Card ofrecerá beneficios directos a los usuarios de Samsung, tales como:
- Pagos a plazos en la tienda oficial.
- Acumulación de puntos en comercios asociados.
- Opción de financiación rápida para adquirir dispositivos mediante la modalidad “compra ahora, paga después” (BNPL).
Estas características recuerdan directamente al modelo de Apple, donde la compañía combina tecnología y servicios financieros para fidelizar al consumidor y consolidar su ecosistema de productos.
Colaboración con Barclays y plataforma Visa
El pasado noviembre se filtró que Samsung estaba en negociaciones con Barclays para gestionar la operativa financiera de la Galaxy Card, basándose en la plataforma Visa. Este acuerdo permitiría a Samsung ofrecer servicios bancarios de manera externa, evitando asumir riesgos financieros directos, pero entrando de lleno en un terreno que tradicionalmente no le corresponde a una compañía tecnológica.
Un movimiento estratégico que no está exento de polémica
Mientras Samsung busca competir con Apple en servicios financieros, surgen interrogantes sobre la creciente expansión de las grandes tecnológicas en sectores sensibles como el crédito al consumo. ¿Estamos ante una innovación útil para el consumidor o un nuevo riesgo de dependencia tecnológica y financiera?
Además, la práctica de integrar tarjetas de crédito directamente en el ecosistema de sus dispositivos refuerza la dependencia de los usuarios hacia un único fabricante, algo que críticos de Apple ya han señalado desde 2019 con su Apple Card.
En este sentido, la Galaxy Card no es solo una tarjeta de crédito: es una nueva estrategia de control del consumo digital, que podría cambiar la forma en que los españoles compran y financian productos tecnológicos.

