El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la creación del «Fondo Soberano España Crece», un instrumento financiero destinado a movilizar inversiones privadas en el país. Esta iniciativa surge en un momento en el que se ha informado que España ha renunciado a más de 60 000 millones de euros en créditos del programa Next Generation por no haber encontrado oportunidades de empleo para ellos, situación que se debe resolver antes de agosto de este año.
Se señala que este fondo será alimentado, en parte, por un crédito de 10 500 millones de euros procedente de los fondos europeos, que se espera movilice hasta 120 000 millones en inversiones privadas. Sin embargo, la justificación del término «soberano» ha sido objeto de debate, ya que implica propiedades públicas, notando que el fondo dependerá de la capacidad del Gobierno de España para gestionar recursos externos sin influencias políticas.
Recientemente, el Foro Económico Mundial en Davos ha expresado preocupaciones sobre la estructura y la gestión del Fondo, indicando que no cumple con la definición comúnmente aceptada de un fondo soberano. La organización sugirió que, para avanzar con este tipo de financiamiento, los recursos deben ser gestionados de manera profesional e independiente.

