La leyenda argentina asegura que la igualdad entre parejas femeninas hace que el espectáculo sea más atractivo que en el cuadro masculino, donde dominan las mismas figuras históricas.
El pádel femenino: espectáculo y paridad que crece
Tras el P2 de Gijón, Sanyo Gutiérrez, conocido como “el Mago de San Luis”, no dudó en poner el foco sobre la revolución del pádel femenino. En declaraciones a VeinteDiez, afirmó que el espectáculo de las chicas supera al masculino gracias a la mayor cantidad de parejas candidatas a ganar torneos.
“Con todo el respeto, el femenino se ha puesto bastante más entretenido. Si apuestas quién será número uno, hay al menos tres candidatas; en el masculino, no hay más de dos”, explicó. Para Gutiérrez, la diversidad en los resultados ha dado un impulso espectacular al circuito femenino, que se muestra más dinámico e imprevisible.
Entre las figuras destacadas, mencionó a Ari Sánchez y Andrea Ustero, cuya química en la pista ha revitalizado el rendimiento del equipo: “Ustero le ha dado confianza y hambre a Ari. Tienen todo para competir por el título en cualquier torneo”.
El argentino también resaltó a Martina Calvo, a quien calificó como un caso “único” por su madurez y rendimiento a tan corta edad, considerándola la mayor sorpresa del pádel femenino en 2025.
El dominio masculino y los retos de Chingotto
En el lado masculino, Gutiérrez no ocultó su crítica hacia la previsibilidad del circuito. La dictadura de las dos parejas dominantes —Galán y Chingotto frente a Coello y Tapia— ha marcado los últimos torneos, reduciendo la emoción y las alternativas para el público.
Tras el P2 de Gijón, donde Chingotto y Galán se impusieron, Gutiérrez advierte que el circuito masculino sigue siendo menos competitivo: “Saben lo que tienen que hacer para dominar, pero eso resta sorpresas”.
Pese a esto, lanzó un mensaje de aliento a Fede Chingotto, a quien ve reflejado en sus inicios: “Tiene todo para lograrlo, pero debe seguir creyendo en su trabajo y esperar que los rivales fallen. Este año, Tapia y Coello aún son los favoritos, pero hay espacio para cambios”.
Reflexión final
El diagnóstico de Sanyo Gutiérrez plantea una realidad incómoda para el pádel masculino: mientras las chicas se consolidan como un espectáculo más emocionante, competitivo y abierto, los hombres mantienen un escenario controlado por unos pocos. Esto genera debate sobre la necesidad de fomentar la igualdad y la diversidad en los cuadros masculinos para mantener el interés del público.
