La hostelería de A Coruña, junto a los municipios de Betanzos y Sada, podrá ampliar sus horarios durante la próxima Semana Santa, en una medida que ha sido impulsada a petición del sector y autorizada por las administraciones locales. El permiso estará vigente entre el domingo 29 de marzo y el domingo 5 de abril, permitiendo a bares, restaurantes, pubs y discotecas operar hasta dos horas más tarde de lo habitual.
Ampliación de horarios: una medida clave para el sector
Según la autorización, los establecimientos podrán cerrar más tarde en función de su categoría: los restaurantes hasta las 3:00 horas, los bares hasta las 4:30, los pubs hasta las 6:30 y las discotecas incluso hasta las 9:00 horas si deciden acogerse a la ampliación. Además, las terrazas podrán permanecer operativas hasta las 2:30 horas durante viernes, sábados y vísperas de festivo.
Esta decisión responde a la solicitud de la Asociación Provincial de Hostelería, que llevaba semanas reclamando mayor flexibilidad horaria para aprovechar uno de los periodos de mayor actividad económica del año.
Impulso económico y turístico en fechas clave
Desde el sector, su presidente, Héctor Cañete, defiende que la ampliación horaria es una herramienta fundamental para dinamizar la economía local. Según señala, esta medida “permite trabajar hasta más tarde, genera empleo y actúa como un polo de atracción turística”, especialmente en unas fechas con alta afluencia de visitantes.
En la misma línea, la extensión de horarios también se ha trasladado a concellos cercanos, consolidando una estrategia coordinada que busca reforzar la competitividad del sector hostelero en toda el área metropolitana.
Terrazas y zonas costeras, las grandes beneficiadas
En enclaves especialmente concurridos como la zona de la Marina, Antón Sáez destaca que la ampliación se centrará principalmente en las terrazas. En su opinión, el buen tiempo previsto y la llegada de visitantes favorecerán un incremento notable del consumo en espacios al aire libre.
Este tipo de medidas suele tener un impacto directo en el consumo nocturno y en la ocupación turística, aunque también reabre el debate sobre el equilibrio entre actividad económica, descanso vecinal y regulación administrativa.
Un modelo que genera debate
La ampliación horaria en Semana Santa no está exenta de controversia. Mientras el sector hostelero celebra la flexibilización como una oportunidad para incrementar ingresos en un contexto todavía marcado por la incertidumbre económica, algunos sectores críticos cuestionan el impacto en la convivencia ciudadana y el control del ocio nocturno.
En cualquier caso, las autoridades locales apuestan por una fórmula intermedia que permita dinamizar la economía sin eliminar por completo las restricciones habituales, manteniendo así un marco excepcional durante los días de mayor actividad del año.
La decisión refuerza la tendencia de flexibilizar horarios en fechas señaladas, una estrategia que beneficia al turismo pero que seguirá generando debate sobre sus efectos reales en la vida urbana y la regulación del ocio.

