Lo que se presentaba como un encuentro académico más podría convertirse en un termómetro incómodo de la crisis alimentaria mundial. Sevilla será el epicentro de un debate que pone sobre la mesa una realidad inquietante: millones de personas no pueden comer adecuadamente mientras las élites discuten soluciones.
La UPO reúne a expertos internacionales en un contexto crítico
La Universidad Pablo de Olavide (UPO) acogerá los próximos 8 y 9 de mayo el I Congreso Internacional sobre Política Alimentaria Mundial, un evento que reunirá a especialistas de primer nivel para analizar los desafíos de la seguridad alimentaria global.
El encuentro contará con la participación de organismos como la FAO, la AECID y universidades de prestigio internacional como Rice University o Cornell University.
Bajo el lema “Policy realignment in response to global challenges”, la cita pretende abordar cuestiones clave como los conflictos armados, la crisis climática, el aumento del coste de la vida y las desigualdades estructurales que condicionan el acceso a los alimentos.
Hambre global: cifras que evidencian el fracaso político
El congreso se celebra en un contexto especialmente alarmante. Según datos de la FAO:
- Entre 638 y 720 millones de personas padecieron hambre en 2024.
- Alrededor de 2 300 millones sufren inseguridad alimentaria moderada o grave.
- Hasta 2 600 millones no pueden permitirse una dieta saludable.
Estas cifras reflejan una realidad incómoda: el problema no es solo la producción de alimentos, sino el acceso, la desigualdad y la ineficacia de muchas políticas públicas.
Debate académico… y críticas al modelo global
Durante las jornadas se abordarán temas como la gobernanza alimentaria, el derecho a la alimentación, la igualdad de género, la agricultura sostenible o la cooperación internacional.
Sin embargo, el trasfondo del encuentro abre un debate inevitable:
¿Son suficientes los foros internacionales y los diagnósticos académicos mientras el número de personas que pasan hambre sigue disparado?
Algunos expertos advierten que existe una creciente desconexión entre el discurso institucional y la realidad sobre el terreno, donde las políticas globales no logran frenar el deterioro del acceso a alimentos básicos.
Sevilla, foco internacional… con carencias internas
La celebración de este congreso en Sevilla coincide con otro dato relevante: el informe CYD sitúa a la propia Universidad Pablo de Olavide entre las siete universidades con menor financiación por alumno en España.
Una paradoja que no pasa desapercibida:
una universidad con recursos limitados se convierte en anfitriona de un debate global sobre desigualdad y acceso a recursos básicos.
Un foro clave en un mundo cada vez más inestable
El presidente del comité organizador, Alfonso Sánchez Carrasco, reconoce que el evento se celebra en un contexto de “desorden internacional”, marcado por tensiones geopolíticas y crisis climáticas.
Por su parte, responsables de la FAO insisten en la necesidad de reforzar el diálogo y avanzar hacia soluciones basadas en evidencias.
Pero la cuestión de fondo sigue abierta:
¿servirán estas cumbres para cambiar realmente las políticas o se quedarán en declaraciones sin impacto mientras el hambre sigue creciendo?
