El Puerto de Sevilla anuncia la recuperación del emblemático Puente de Alfonso XIII, que volverá a tener agua bajo su estructura y se convertirá en un mirador, en pleno debate sobre el modelo urbanístico de la ciudad.
El “puente de Hierro” resucita tras décadas de abandono
Sevilla prepara la resurrección de uno de sus símbolos industriales más olvidados. El Puente de Alfonso XIII, conocido popularmente como el puente de Hierro, será rehabilitado con el objetivo de estar listo en 2029, coincidiendo con el centenario de la Exposición Iberoamericana.
Tras años desmontado y abandonado en una parcela portuaria, este coloso metálico afronta ahora una transformación que busca devolverle protagonismo dentro del futuro Distrito Urbano Portuario.
La Autoridad Portuaria de Sevilla, presidida por Rafael Carmona, ya ha adjudicado la redacción del proyecto por 162 000 euros, bajo la supervisión del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).
Volverá a tener agua: un mirador sobre el Guadalquivir
El elemento más llamativo del proyecto es claro: el puente volverá a tener agua bajo su estructura.
La idea pasa por trasladarlo hacia la margen del río para integrarlo en un entorno donde el agua vuelva a ser protagonista. Según el Puerto, se trata de recuperar su esencia:
- Parte del puente se apoyará en tierra firme
- El resto quedará sobre el agua
- Se convertirá en un gran mirador peatonal
Aunque no recuperará su función levadiza, sí aspira a convertirse en un espacio de encuentro ciudadano, con vistas directas a la actividad portuaria.
En palabras de Carmona, el objetivo es claro:
“Que siga siendo un puente, pero ahora como lugar para contemplar el puerto y el río”.
Un proyecto ambicioso… y con interrogantes
Más allá de la recuperación patrimonial, el plan forma parte de una estrategia mayor: reconectar Sevilla con su puerto, una relación prácticamente rota en las últimas décadas.
Desde la Autoridad Portuaria reconocen un problema de fondo:
“El sevillano ya no percibe el puerto como algo suyo”.
El nuevo parque portuario pretende revertir esta desconexión, integrando el puente en un espacio público abierto y conectado con el Guadalquivir.
Sin embargo, surgen dudas razonables:
- ¿Será otro proyecto que se dilata durante años?
- ¿Está justificado el coste en el contexto actual?
- ¿Se prioriza la estética urbana frente a necesidades reales?
Un símbolo histórico que marcó a Sevilla
El anuncio llega en un momento clave: el centenario del puente, inaugurado en 1926 junto al muelle de Tablada.
Aquella infraestructura, diseñada por Luis Moliní y ejecutada por José Delgado Brackenbury, fue clave para:
- Evitar las inundaciones históricas del Guadalquivir
- Impulsar el desarrollo industrial de la ciudad
- Consolidar el papel del puerto en la economía sevillana
Hoy, cien años después, Sevilla intenta recuperar ese legado… aunque con un enfoque más turístico que productivo.
Actos del centenario y recuperación de la memoria
Como antesala del proyecto, la Autoridad Portuaria ha organizado:
- Visitas guiadas al puente
- Una exposición fotográfica en el centro
- La creación de la plaza del Puente de Alfonso XIII
Un intento de devolver al imaginario colectivo una infraestructura que durante años ha permanecido olvidada.
¿Recuperación histórica o escaparate político?
La rehabilitación del puente de Hierro simboliza algo más que una obra urbanística: refleja el modelo de ciudad que se quiere construir.
Entre la recuperación del patrimonio y la transformación en espacio turístico, el proyecto abre un debate de fondo:
¿Se trata de devolver Sevilla a su historia… o de convertirla en un decorado para el visitante?
