El Ayuntamiento tumba la consulta ciudadana sobre los coches de caballos mientras impulsa una nueva ordenanza, en medio del choque entre tradición, animalismo y empleo.
El Ayuntamiento frena la consulta ciudadana
El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha rechazado la propuesta de Podemos-IU para celebrar una consulta ciudadana sobre la continuidad de los coches de caballos como atractivo turístico.
La iniciativa ha quedado aislada, contando únicamente con el respaldo del grupo proponente, mientras el resto de formaciones han optado por votar en contra o abstenerse.
Este rechazo evidencia una postura clara del gobierno municipal: no someter a votación popular una actividad profundamente arraigada en la ciudad.
El discurso animalista frente a la tradición
Desde Podemos-IU, la concejal Susana Hornillo ha defendido la consulta alegando que Sevilla “se está quedando atrás”, denunciando supuestos casos de caballos exhaustos y estresados.
Además, ha planteado una reconversión del sector, siguiendo modelos como el de Málaga.
Sin embargo, estas propuestas chocan con una realidad que otros grupos consideran clave:
los coches de caballos forman parte de la identidad histórica y turística de Sevilla.

El gobierno defiende el sector: “debate innecesario”
El delegado municipal José Lugo ha sido contundente al calificar la consulta como un “debate innecesario”, defendiendo la compatibilidad entre:
- Actividad económica de los cocheros
- Bienestar animal
El gobierno local apuesta por una vía distinta: reforzar la regulación sin eliminar la actividad.
Nueva ordenanza: más control pero sin prohibición
Mientras se rechaza la consulta, el Ayuntamiento mantiene abierta una consulta pública sobre la ordenanza municipal, activa desde el 10 de marzo.
El objetivo es introducir:
- Mayor control del bienestar animal
- Restricciones en horas punta por su impacto en el tráfico
Este enfoque evita la prohibición directa, pero busca endurecer las condiciones del sector.
PSOE y Vox coinciden en proteger la actividad
Llama la atención la coincidencia entre distintas formaciones.
La concejal socialista Encarnación Aguilar ha defendido los coches de caballos como un elemento “tradicional y muy querido” de Sevilla.
Por su parte, desde Vox, el edil Fernando Rodríguez ha ido más allá, alertando de que la propuesta de Podemos-IU:
👉 “pone en riesgo la supervivencia de 200 familias”
Además, ha insistido en que los cocheros ya garantizan el bienestar animal, rechazando el relato animalista.
Tradición, turismo y presión ideológica
El debate sobre los coches de caballos vuelve a poner sobre la mesa un conflicto cada vez más frecuente en España:
- Tradiciones históricas frente a activismo ideológico
- Economía local frente a restricciones regulatorias
En Sevilla, donde el turismo es un pilar económico, la eliminación de este servicio podría tener consecuencias directas en el empleo y la imagen de la ciudad.
¿Deciden los ciudadanos o los políticos?
El rechazo a la consulta ciudadana abre otra cuestión clave:
¿Por qué evitar que los sevillanos voten sobre una actividad que afecta a su ciudad?
Mientras el Ayuntamiento opta por regular sin preguntar directamente, el debate sigue vivo en la calle.
Porque en Sevilla, más allá de los caballos, lo que está en juego es algo mayor:
quién decide el futuro de sus tradiciones.

