El biatleta italiano Tommaso Giacomel vivió una montaña rusa emocional en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, pasando de colgarse una medalla de plata en los relevos a ser intervenido quirúrgicamente tras sufrir una arritmia durante la Mass Start de Anterselva.
Éxito en el relevo mixto
Solo dos días después de la ceremonia de apertura, Giacomel se subió al podio con el relevo 4×6 km mixto, completando la última posta de un equipo italiano que incluía a Dorothea Wierer, Lisa Vittozzi y Didier Bionaz, enfrentándose a potencias como Francia y Noruega, dominadoras históricas del biatlón.
“Fue un momento increíble subir al podio y sentir la medalla. Un premio al esfuerzo y al trabajo de todo el equipo”, declaró el atleta tras la ceremonia.
La caída inesperada
Sin embargo, la felicidad se tornó preocupación apenas dos jornadas antes de la clausura. Durante la salida en masa de 15 km, cuando Italia lideraba la prueba, Giacomel sufrió un colapso físico:
“Fue la peor sensación que he tenido nunca. Intenté esquiar muy despacio al principio de la tercera vuelta, pero mi cuerpo simplemente no me lo permitía”.
El atleta tuvo que abandonar la carrera y fue trasladado de inmediato a un hospital, donde los estudios revelaron que sus aurículas enviaban señales irregulares al corazón, provocando que la sangre no circulara eficazmente y generando una sensación de asfixia y fatiga extrema.
Intervención y recuperación
La Comisión Médica de la FISI confirmó que Giacomel fue operado con éxito en Milán:
“Recibirá el alta el jueves por la mañana y se someterá a nuevas revisiones programadas para dentro de dos semanas. Solo después podrá retomar sus entrenamientos habituales”.
El biatleta, visiblemente afectado, expresó su desolación:
“Mi temporada ha terminado, estoy destrozado”.
El caso de Giacomel evidencia los riesgos físicos extremos que enfrentan los deportistas de élite, incluso tras alcanzar la gloria olímpica, recordando que la preparación y la salud del corazón son tan importantes como el rendimiento en la pista.

