La empresa concesionaria Monbus vuelve a demostrar su incapacidad para cumplir con los horarios de transporte escolar en el CEIP Flavia de Padrón, afectando de nuevo a los estudiantes y generando indignación entre padres y madres. La ANPA Flavia-Padrón denuncia que los retrasos se han vuelto sistemáticos, especialmente los martes, con demoras mínimas de 15 minutos que alteran la rutina de los alumnos.
Retrasos que se normalizan y repiten curso tras curso
El problema afecta principalmente a la línea de la recta de Carcacía, utilizada por unos 20 escolares, aunque también se registran tardanzas en la ruta hacia el núcleo de A Ponte, aunque no semanalmente. La situación no es nueva: el curso pasado, la línea de pistas de Carcacía llegó a registrar retrasos de hasta 40 minutos, según denuncias previas de la ANPA en enero y octubre de 2025.
El colectivo de padres alerta de que “no es normal el servicio de transporte que tenemos en el colegio”, señalando que Monbus actúa con total impunidad, mientras las autoridades parecen incapaces de garantizar horarios fiables.
La Xunta y el Concello, espectadores pasivos
A pesar de que la Dirección Xeral de Mobilidade, dependiente de la Consellería de Presidencia, envió un requerimiento a Monbus en octubre de 2025 para que cumpliera los horarios, los retrasos persisten. Desde el Concello de Padrón, la concejala de Educación, Mariló Saco, confirmó que también trasladaron la incidencia a Mobilidade, sin que se observen cambios significativos en la prestación del servicio.
Este año, al menos, los niños que van a pie no se ven obligados a esperar al último autobús, evitando una situación aún más caótica, pero los alumnos transportados continúan llegando a casa cada martes al menos 15 minutos más tarde de lo debido.
Una gestión que pone en riesgo la confianza
La ANPA denuncia que Monbus hace lo que quiere, y la falta de medidas efectivas por parte de autoridades educativas y de transporte evidencia un problema estructural en la gestión del transporte escolar en Galicia. La cuestión genera preocupación entre familias que exigen responsabilidad y cumplimiento de horarios, para evitar que un servicio básico, que debería ser seguro y puntual, se convierta en fuente de estrés y retrasos recurrentes.
¿Estamos ante una simple ineficiencia administrativa o un caso de impunidad de la empresa concesionaria en Padrón?
