Yuki Tsunoda, piloto reserva de Red Bull, protagonizó un susto en plena exhibición al volante del RB7 de 2011, cuando el motor comenzó a arder ante los gritos del público y dejó imágenes virales en redes sociales.
Exhibición con final inesperado
Tras perder su asiento titular en Red Bull a favor de Isack Hadjar y no encontrar hueco en Racing Bulls por el ascenso de Arvid Lindblad, Tsunoda ejerce ahora como piloto reserva y de test del equipo energético. Su regreso a un monoplaza histórico no empezó como esperaba.
Durante un ‘showrun’ de Red Bull en Marina Boulevard, San Francisco, Tsunoda condujo el RB7, el monoplaza de la era dorada de Red Bull con Sebastian Vettel, campeón de 2011. El piloto japonés realizó derrapes, donuts y aceleraciones fuertes, deleitando al público, hasta que el motor del veterano coche comenzó a incendiarse tras un giro de 360º.
Afortunadamente, Tsunoda logró salir a tiempo del coche, sin lesiones, pero el incidente generó gritos entre los espectadores y se volvió viral en redes sociales, mostrando que incluso los monoplazas históricos pueden sorprender con sustos inesperados.
Otras estrellas de la exhibición
La exhibición contó con pilotos como Scott Speed, expiloto de Toro Rosso, Mitch Guthrie, piloto de Ford en el Dakar, y Aaron Colton, especialista en motocross freestyle. Sin embargo, el regreso de Tsunoda a un coche Red Bull fue el momento más comentado del evento, pese al susto final.
Aunque el piloto japonés no ha tenido un arranque destacado como titular en 2026, su papel como piloto de test y su vuelta a la historia del equipo demuestra que seguirá siendo un nombre a seguir dentro de Red Bull.

