Un estudio muestra que la eyaculación diaria protege la fertilidad masculina
Un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Oxford ha revelado que la eyaculación regular no solo es vital para la salud sexual masculina, sino que también juega un papel crucial en la protección del ADN de los espermatozoides. Esta práctica contribuye a mantener la integridad genética y a mejorar la calidad del esperma, lo que favorece la fertilidad masculina.
Las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugieren un período de abstinencia de entre dos y siete días antes de la recolección de muestras de semen para análisis o tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, el estudio de Oxford sugiere que la eyaculación frecuente, ya sea a través de la actividad sexual o la masturbación, produce espermatozoides de mejor calidad y con menos daño en su ADN.
La investigación analizó datos de 54 889 hombres y 30 especies animales, evidenciando que el esperma almacenado tiende a deteriorarse rápidamente, afectando su motilidad y viabilidad, así como su éxito en la fecundación. Este desgaste, denominado senescencia espermática posmeiótica, puede afectar a hombres de cualquier edad, lo que indica que la eyaculación regular podría ser un mecanismo natural de preservación del material genético.
Además, los hallazgos indican que muchas especies femeninas han desarrollado adaptaciones para conservar la calidad del esperma, lo que podría abrir nuevas líneas de investigación para mejorar las técnicas de reproducción asistida y la conservación de especies en peligro.
En el caso de los humanos, el estudio cuestiona el límite máximo de siete días de abstinencia recomendado por la OMS, señalando que eyacular en las 48 horas previas a la recolección de una muestra podría mejorar significativamente los resultados en procedimientos de fecundación in vitro.
