Sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos en los seis años de vigencia del Plan de Recuperación y el tiempo para hacerlo se agota. Así lo reflejan los últimos datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que advierte de que menos del 30% de los profesionales por cuenta propia ha logrado beneficiarse de unas ayudas que caducan en diciembre y que fueron diseñadas para impulsar la recuperación económica tras la pandemia.

El balance llega en un momento crítico. El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia entra en su fase final y, aunque España ha adjudicado ya más de 42.600 millones de euros en convocatorias resueltas, la realidad para el autónomo es muy distinta: sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos, y en la mayoría de los casos el apoyo se ha limitado a los bonos del Kit Digital.

Sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos pese al volumen movilizado

De los fondos ya adjudicados, cerca de 16.800 millones de euros han tenido como beneficiarias directas a pymes, según los datos oficiales del Gobierno. Sin embargo, bajo esa categoría se agrupan empresas de hasta 249 trabajadores, lo que diluye la situación real de los autónomos y de las microempresas.

El último barómetro de ATA revela que únicamente el 27,8% de los autónomos afirma haber accedido a alguna ayuda europea, una cifra que confirma que sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos pese a la magnitud del plan. Para el profesor Adrián Montalvo Requena, del Centro Universitario Europeo de Economía y Gestión, la explicación es clara: “La complejidad administrativa y los requisitos exigidos han sido una barrera directa para el pequeño negocio”.

Fondos europeos para pymes… pero no para todos por igual

Las organizaciones empresariales coinciden en que el problema no ha sido la falta de dinero, sino la dificultad real para acceder a él. Lorenzo Amor, presidente de ATA, ha insistido en que los fondos europeos han llegado sobre todo a quienes cuentan con estructura administrativa suficiente, dejando fuera al autónomo individual y al negocio familiar.

Esa desigualdad explica por qué sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos, mientras que empresas de mayor tamaño han concentrado buena parte de los importes adjudicados. Aunque las microempresas y pymes concentran el 39,5% del dinero concedido en convocatorias resueltas, esa cifra no distingue entre un negocio de dos empleados y otro con cientos de trabajadores.

El Kit Digital, la ayuda más accesible… pero insuficiente

El programa más conocido y extendido ha sido el Kit Digital. Gracias a él, más de 860.000 autónomos y micropymes han recibido ayudas para digitalización, por un importe superior a 3.400 millones de euros. Aun así, desde ATA recuerdan que muchos pequeños negocios no llegaron a solicitarlas por desconocimiento, falta de asesoramiento o incapacidad para asumir los plazos y exigencias técnicas.

Además, incluso entre quienes sí accedieron, el impacto ha sido limitado. “En muchos casos, el autónomo ha cobrado únicamente el Kit Digital, sin poder acceder a otras líneas más ambiciosas”, subrayan desde la federación. De nuevo, el dato se repite: sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos, y de forma parcial.

Adelantar la inversión: el gran obstáculo para el autónomo

Uno de los principales frenos aparece tras la concesión de la ayuda. El autónomo debe adelantar la inversión, justificarla correctamente y esperar meses para cobrar. Para negocios con márgenes ajustados y sin respaldo financiero, ese proceso supone un riesgo difícil de asumir.

“Cualquier retraso en la resolución o en el pago puede generar tensiones de liquidez graves”, explica Adrián Montalvo. Esta realidad explica por qué muchos profesionales han renunciado directamente a solicitar ayudas, reforzando la estadística de que sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos.

El tiempo se agota: miles de millones pendientes de ejecutar

A este escenario se suma un factor clave: el calendario. Las comunidades autónomas aún tienen sin gastar alrededor de 13.000 millones de euros, cerca del 45% de los fondos que gestionan. Además, España mantiene en suspenso otros 1.100 millones pendientes de cumplir compromisos con Bruselas.

Los fondos deben estar ejecutados antes del 31 de agosto de 2026 y certificados a finales de este año. Un margen cada vez más estrecho que, según los expertos, puede favorecer proyectos grandes y de rápida ejecución en detrimento de ayudas más pequeñas y atomizadas.

La recta final del Plan de Recuperación

Desde las patronales se reclama que las últimas convocatorias prioricen la simplificación administrativa para evitar que el balance final sea engañoso: cifras altas de ejecución, pero un impacto limitado en el autónomo medio.

La conclusión es clara y preocupante. A pocos meses del cierre del programa, sólo uno de cada tres autónomos ha accedido a fondos europeos, pese a que una parte importante del dinero sigue sin llegar a quienes más lo necesitan. La recta final del Plan de Recuperación será decisiva para saber si esa brecha se corrige o se consolida como una oportunidad perdida para miles de pequeños negocios.

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