El nueve veces campeón del mundo de motociclismo no disputará finalmente la NLS en 2026 y pospone la obtención del permiso obligatorio para competir en la temida Nordschleife.
Los aficionados tendrán que esperar para ver a Valentino Rossi enfrentándose a uno de los mayores desafíos de su carrera sobre cuatro ruedas. El italiano no competirá finalmente en la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS) durante 2026, una decisión que deja en el aire su esperado debut en las 24 Horas de Nürburgring.
El proyecto estaba muy avanzado. Rossi tenía previsto participar el próximo fin de semana en la doble cita de la NLS al volante de un BMW M2 Racing para completar el proceso necesario para obtener el DMSB Permit Nordschleife (DPN A), requisito fundamental en su camino hacia la gran prueba de resistencia alemana.
Incluso se esperaba que su participación fuera anunciada oficialmente la pasada semana. Sin embargo, los planes quedaron congelados y BMW Motorsport y WRT han confirmado ahora que Rossi no correrá ni la doble cita ni la final de la NLS de octubre.
El motivo, según su equipo, no es deportivo: el calendario de Valentino Rossi no permite completar este año el proceso necesario para obtener el permiso de la Nordschleife.
Misano se cruza en los planes de Valentino Rossi
El principal problema aparece precisamente en un circuito muy especial para el italiano.
La doble cita de la NLS coincide con el Gran Premio de San Marino de MotoGP en Misano. Aunque Rossi se retiró del Mundial como piloto, continúa profundamente involucrado en el campeonato como propietario del VR46 Racing Team.
Su presencia en la carrera de casa resulta especialmente importante.
Vincent Vosse, responsable de WRT, confirmó que la próxima competición de Rossi será la cita del GT World Challenge Europe en Zandvoort.
BMW Motorsport sostiene la misma versión: existieron conversaciones para llevar al italiano a la Nordschleife, pero su agenda terminó haciendo inviable completar el proceso durante 2026.
Rossi quería seguir los pasos de Verstappen
El plan tenía además un precedente especialmente atractivo.
Rossi pretendía utilizar un BMW M2 Racing para conseguir su permiso siguiendo un camino similar al recorrido anteriormente por Max Verstappen.
Antes de enfrentarse a la Nordschleife con un potente GT3, los pilotos deben acreditar la experiencia y los requisitos establecidos para competir con seguridad en un circuito extraordinariamente complejo.
El trazado largo de Nürburgring supera los 20 kilómetros, combina decenas de curvas, fuertes desniveles, cambios constantes de adherencia y tráfico entre coches de diferentes categorías.
Para Rossi, acostumbrado ya a competir profesionalmente con automóviles GT después de abandonar MotoGP, representa uno de los grandes desafíos todavía pendientes.
Las 24 Horas de Nürburgring siguen en los planes
La cancelación de su participación en la NLS no significa que Valentino Rossi haya renunciado a las 24 Horas de Nürburgring.
Vosse insiste en que la carrera continúa formando parte de los objetivos del italiano.
El problema es encontrar el momento adecuado.
Rossi podría intentar obtener el permiso necesario a comienzos de 2027, pero eso dejaría un calendario bastante ajustado para completar posteriormente la preparación específica con el BMW M4 GT3 Evo antes de afrontar las 24 Horas.
«Nürburgring siempre ha estado en la agenda de Vale porque es una carrera que le encanta», explicó Vosse, dejando claro que la cuestión no es si existe interés, sino cuándo encajará realmente en su calendario.
WRT niega problemas con SRO
La cancelación a última hora había generado rumores dentro del paddock sobre posibles diferencias entre WRT y SRO Motorsports Group.
Vosse los rechaza.
Las especulaciones estaban relacionadas con anteriores críticas del equipo al Balance of Performance (BoP) aplicado a determinados BMW en carreras como las 12 Horas de Bathurst y las 24 Horas de Spa.
El responsable de WRT asegura, sin embargo, que su relación con SRO sigue siendo buena y que esas discrepancias no tienen ninguna relación con la decisión de Rossi.
Tampoco habría influido un problema administrativo sufrido recientemente por el equipo en Nürburgring, donde las autoridades ordenaron cerrar temporalmente su instalación de hospitality debido a la falta de una autorización.
El gran reto pendiente de Rossi sobre cuatro ruedas
A sus 47 años, Valentino Rossi continúa construyendo una segunda carrera deportiva después de convertirse en una de las mayores leyendas de MotoGP.
Su transición al automovilismo ha dejado de ser una aventura ocasional. El italiano compite regularmente con BMW y WRT en pruebas internacionales de GT, acumulando experiencia en algunas de las carreras de resistencia más prestigiosas.
La Nordschleife, sin embargo, sigue pendiente.
El intento previsto para 2026 habría supuesto el primer paso formal para conseguir el permiso y preparar posteriormente su participación con el BMW M4 GT3 Evo.
Ahora todo queda aplazado.
WRT asegura que ya está negociando con Rossi su programa para 2027 y promete que los aficionados continuarán viendo al italiano competir con una frecuencia similar a la de esta temporada.
La incógnita será si finalmente aparece en ese calendario una de las carreras que más desea disputar.
Valentino Rossi quiere correr las 24 Horas de Nürburgring. El sueño sigue vivo, pero su debut en el Infierno Verde tendrá que esperar, como mínimo, hasta 2027.
