Las estaciones de servicio de la provincia registran un incremento de la demanda de gas, mientras la incertidumbre internacional y los ajustes de tarifas mantienen alerta a los consumidores malagueños.
Incremento de ventas por miedo a la subida de precios
Las bombonas de butano continúan siendo un recurso habitual en numerosos hogares de Málaga, y la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha vuelto a poner la mirada en el precio del gas. Aunque la venta de bombonas no alcanza los niveles de consumo de gasolina, fuentes del sector confirman un aumento cercano al 60% en algunas zonas, motivado por la expectativa de que el coste suba en los próximos días.
El vicepresidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Málaga (APES), Luis Clavero, confirmó que la próxima revisión de precios del gas, programada para el martes 17 de marzo, augura un incremento seguro. Actualmente, la bombona tiene un coste tasado de 15,58 euros, y Clavero advierte: “Subir va a subir, tiene toda la pinta”, aunque aún se desconoce la cuantía exacta del ajuste.
Abastecimiento y respuesta del sector
Según el vicepresidente de APES, el suministro de bombonas es suficiente para cubrir la demanda de la provincia, a excepción de algunas zonas rurales alejadas de los núcleos urbanos, especialmente en Huelva, donde los pedidos se concentran en estaciones estratégicas. Las gasolineras malagueñas están preparadas para responder a un incremento de la demanda, garantizando disponibilidad de producto para los clientes habituales y los que adquieren bombonas de manera preventiva ante posibles subidas.
En la estación Gueroil, ubicada junto a la autovía A-7 en Cajiz, una de las más transitadas de la zona, los encargados han notado un repunte leve de la ven

