El sector vitivinícola gallego refuerza su presencia en Europa mientras conflictos globales y tensiones comerciales amenazan los mercados internacionales.
Galicia apuesta por diversificar exportaciones en medio de la crisis internacional
La invasión de Ucrania, las amenazas arancelarias de Donald Trump y la reciente guerra en Irán han generado un clima de incertidumbre internacional que golpea al comercio de vino. En este contexto, las cinco denominaciones de origen gallegas y diez bodegas participaron en Prowine Düsseldorf, la feria de referencia europea, con el objetivo de consolidar y expandir sus mercados internacionales. Entre los destinos estratégicos destacan Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Alemania, Suiza y Polonia, mientras que Estados Unidos sigue siendo el principal comprador.
Ribeira Sacra y O Ribeiro diversifican ante la caída en EE. UU.
Ruth Fernández y Marta Villén, técnicas del consello regulador de la Ribeira Sacra, advierten que el mercado estadounidense ha mostrado un descenso en ventas, lo que impulsa la diversificación hacia el norte de Europa y Polonia. Por su parte, Luis Vázquez, gerente de O Ribeiro, señala que el 9,5 % de la cosecha se exporta anualmente y que se exploran nuevos mercados como México, Puerto Rico y Brasil, además de reforzar presencia en países nórdicos. Las bodegas más grandes lideran estas estrategias de exportación, mientras que los vinos de mayor valor mantienen su consolidación en ventas.
Valdeorras y Monterrei refuerzan su presencia en Centroeuropa
Marcos Prada, presidente de Valdeorras, destaca la importancia de Prowine como escaparate mundial. Aunque el consumo nacional absorbe la mayor parte de su producción, el crecimiento del mercado obliga a mirar hacia la exportación, especialmente hacia Países Bajos, Luxemburgo y Alemania. En Monterrei, más del 15 % de la cosecha ya se destina al exterior, con Reino Unido, Países Bajos, Alemania y países nórdicos como principales mercados, según Gonzalo Losada, director gerente.
Rías Baixas y nuevas bodegas gallegas buscan oportunidades
Rías Baixas, con un 30 % de su producción en el exterior, apuesta por diversificación, mientras que nuevas bodegas como Adegas Chaos y Valmiñor participan por primera vez en la feria para acceder a Holanda, Alemania y Sudamérica, anticipando la entrada del Mercosur. El albariño sigue siendo la carta de presentación de Galicia, y bodegas como Señorío de Rubiós o Bodegas Villanueva buscan consolidar clientes en EE. UU., México y Polonia.
Licores y aguardientes gallegos también ganan visibilidad
La bodega Valdomiño representa los licores y aguardientes gallegos, recibiendo interés de Italia, Francia y Alemania. Su gama de ginebras premiadas confirma el valor de los productos gallegos en ferias internacionales y refuerza la imagen de Galicia como referente vitivinícola y destilador de calidad.
