El Concello de Santiago, bajo la gestión de Goretti Sanmartín (BNG-CA), inicia un ambicioso proyecto para crear un parque de vivienda pública en alquiler, comenzando con la rehabilitación de cinco inmuebles municipales en ruinas en Caramoniña, que se transformarán en nueve viviendas habitables. La inversión total se estima en 930 000 euros, financiados parcialmente con fondos del plan comunitario EDIL.
Un gasto polémico en plena crisis de vivienda
El proyecto, adjudicado al estudio compostelano Estar Arquitectos por 49 997 euros (IVA incluido) para redactar los proyectos y dirigir la obra, representa el primer paso hacia el parque municipal de viviendas, una iniciativa largamente anunciada por el BNG. Las cinco viviendas, que suman 587 metros cuadrados en una parcela de 1 875, habían pasado al patrimonio municipal en 2005 tras la operación urbanística de la unidad U4, diseñada por el arquitecto Víctor López Cotelo.
Aunque originalmente se trataba de cinco viviendas, la rehabilitación permitirá crear nueve unidades habitacionales, la cifra máxima prevista por el Concello según el concejal de Urbanismo, Iago Lestegás (BNG).
Contexto financiero y limitaciones del proyecto
El proyecto llega en un momento en que el presupuesto municipal de vivienda pública muestra claros límites. El año pasado se destinaban 4,2 millones de euros a la compra y rehabilitación de edificios, pero solo se recaudaron 2,2 millones tras la venta de dos de las cuatro parcelas puestas a subasta. La diferencia evidencia que el plan del BNG se enfrenta a restricciones económicas significativas, pese al anuncio de continuar con adquisiciones “comedidas” en la zona histórica y el Ensanche.
Plazos inciertos y dependencia de fondos europeos
La rehabilitación no será inmediata. El contrato para la redacción y dirección de obra se prolonga dos años, sin incluir los tiempos de aprobación municipal, por lo que las viviendas no estarán listas hasta dentro de varios años. Además, la ejecución dependerá de la convocatoria del plan EDIL, que aportó al Concello 8,7 millones de euros para distintos proyectos urbanos en la zona norte de la ciudad.
Crítica al modelo BNG: inversión y simbolismo
Según Lestegás, la iniciativa busca cuatro objetivos: dar ejemplo en la rehabilitación de patrimonio, recuperar bienes representativos de arquitectura popular, poner en marcha el parque público de viviendas y mejorar el entorno urbano de Caramoniña. Sin embargo, expertos señalan que la apuesta del BNG refleja un enfoque más simbólico que efectivo, centrado en obras visibles en lugar de soluciones masivas frente a la crisis de vivienda. La pregunta que queda en el aire es si la ciudadanía verá resultados reales o solo un proyecto político para justificar gastos municipales.

