Vox ha registrado en el Congreso una de las propuestas más contundentes en materia de inmigración y seguridad de los últimos años. La formación liderada por Santiago Abascal propone modificar el Código Penal para endurecer la expulsión de delincuentes extranjeros y permitir la retirada de la nacionalidad española a aquellos ciudadanos nacionalizados que sean condenados por cualquier delito recogido en el Código Penal.
La iniciativa supone un cambio de gran alcance respecto a la legislación vigente y abre un intenso debate jurídico y político sobre los límites de la política migratoria y las condiciones para conservar la nacionalidad española.
Una reforma sin precedentes del Código Penal
La proposición de ley presentada por Vox plantea modificar de forma profunda el artículo 89 del Código Penal, que regula actualmente la sustitución de penas de prisión por la expulsión de ciudadanos extranjeros condenados.
Según el partido, el sistema actual resulta insuficiente para combatir la delincuencia reincidente porque numerosos condenados logran evitar la expulsión alegando circunstancias personales como el arraigo familiar, laboral o social.
Para Vox, ese criterio ha terminado convirtiéndose en una excepción que, en la práctica, impide ejecutar muchas órdenes de expulsión.
Retirada de la nacionalidad tras una condena penal
El aspecto más controvertido de la iniciativa es la propuesta para retirar la nacionalidad española a los ciudadanos nacionalizados que sean condenados por delitos.
Actualmente, la legislación española solo contempla la pérdida de la nacionalidad en supuestos muy concretos, como:
- Fraude durante el proceso de obtención.
- Falsedad documental.
- Ocultación de información esencial.
La propuesta de Vox ampliaría ese supuesto para vincular la conservación de la nacionalidad al cumplimiento de la legalidad penal.
La formación considera que quien adquiere la nacionalidad española debe mantener un compromiso permanente con el respeto al ordenamiento jurídico.
Expulsión efectiva de los delincuentes extranjeros
La reforma también persigue eliminar las excepciones que permiten suspender una expulsión por razones de arraigo.
Según Vox, un extranjero condenado por sentencia firme debería ser expulsado de España sin que circunstancias familiares o laborales puedan impedir la ejecución de esa medida.
El partido sostiene que el Estado no debe asumir los costes derivados de mantener en territorio nacional a personas que hayan cometido delitos tras haber recibido autorización para residir en España.
Sin ayudas públicas tras la expulsión
La iniciativa incorpora además otra modificación relevante.
Los extranjeros condenados y posteriormente expulsados perderían el acceso a cualquier tipo de:
- Prestaciones públicas.
- Subvenciones.
- Ayudas económicas financiadas con fondos públicos.
Vox argumenta que resulta incompatible recibir recursos públicos después de haber sido condenado por delitos en España.
Cumplimiento de condenas en los países de origen
Otro de los objetivos de la propuesta pasa por reforzar los acuerdos internacionales que permitan que los delincuentes extranjeros cumplan sus penas en sus países de origen.
La formación también plantea impulsar reformas dentro de la Unión Europea para facilitar los procedimientos de expulsión y cooperación judicial entre Estados.
La propuesta abre un intenso debate jurídico
La iniciativa previsiblemente encontrará importantes obstáculos parlamentarios y jurídicos.
Diversos expertos recuerdan que la retirada de la nacionalidad puede entrar en conflicto con normas nacionales, europeas e internacionales, especialmente en aquellos casos en los que la persona afectada pudiera quedar en situación de apatridia o cuando la medida resulte incompatible con los principios de proporcionalidad y no discriminación.
Asimismo, cualquier modificación de este alcance debería ajustarse a la Constitución Española, al Código Civil y a los tratados internacionales suscritos por España.
Vox vincula la reforma al aumento de la delincuencia
La formación justifica la propuesta asegurando que el actual marco legal no responde adecuadamente al incremento de determinados delitos asociados, según sostiene, a la inmigración irregular y a la multirreincidencia.
Para respaldar esa posición cita datos elaborados por la Fundación Disenso, vinculada al partido, sobre la participación de ciudadanos extranjeros en determinados delitos, especialmente agresiones sexuales.
No obstante, conviene señalar que la relación entre inmigración y delincuencia es objeto de un amplio debate público y académico, y las estadísticas oficiales deben interpretarse teniendo en cuenta múltiples factores demográficos, sociales y económicos.
Un debate que marcará la agenda política
Aunque la proposición tiene escasas posibilidades de prosperar sin el respaldo de una mayoría parlamentaria, su presentación sitúa nuevamente la política migratoria en el centro del debate político español.
La iniciativa de Vox reabre la discusión sobre los requisitos para conservar la nacionalidad, la expulsión de delincuentes extranjeros y el equilibrio entre la protección de la seguridad ciudadana y el respeto a los principios constitucionales y al derecho internacional.
