La supuesta llegada de Windows 12 en 2026 ha generado alarma entre usuarios y expertos, ante rumores sobre un modelo de suscripción de pago y requisitos de hardware que podrían dejar obsoletos muchos ordenadores actuales.
Filtración genera polémica y dudas sobre Microsoft
Una filtración publicada por PCWorld, medio veterano del sector tecnológico, apunta a que Microsoft podría lanzar Windows 12 este mismo año bajo el nombre clave «Hudson Valley Next«. Esta filtración coincide con el fin del soporte extendido de Windows 10 en octubre de 2026, lo que muchos interpretan como una estrategia para forzar la actualización a nuevos dispositivos.
Aunque Microsoft ha declarado que su prioridad es arreglar Windows 11, los rumores sugieren que Windows 12 impondría altos requisitos de hardware, limitando la compatibilidad a equipos más potentes y dejando fuera a usuarios con ordenadores relativamente recientes.
Requisitos de hardware que preocupan
Según la filtración, Windows 12 podría exigir NPU de alto rendimiento y componentes específicos para ejecutar todas sus funciones avanzadas. Esto abriría la puerta a un modelo de suscripción de pago, donde solo las funciones básicas serían gratuitas, y el acceso completo implicaría pagar, generando críticas de usuarios y expertos por una política considerada abusiva.
Este enfoque modular permitiría a Microsoft actualizar partes concretas del sistema de manera independiente, pero a cambio obligaría a los usuarios a elegir entre pagar o conformarse con un sistema limitado.
Reacciones y polémica en redes
La noticia ha provocado un auténtico terremoto en redes sociales, con muchas acusaciones de avaricia hacia Microsoft y de abandono de los usuarios que recientemente dieron el salto a Windows 11. La comunidad tecnológica se muestra dividida: algunos ven una evolución necesaria, mientras otros denuncian que es una maniobra para exprimir a los usuarios y vender más hardware nuevo.
Dudas sobre la veracidad de la filtración
Varios medios advierten que la filtración podría ser inexacta o exagerada, basada en proyectos internos de Microsoft, como CorePC, que ya han sido abandonados. Según Windows Central, la compañía sigue enfocada en mejorar Windows 11, solucionando errores y ofreciendo funciones que los usuarios llevan años demandando, como mover libremente la barra de tareas.
Aunque Microsoft ya contempla Windows 12, fuentes internas indican que el lanzamiento más probable sería en 2027, como un «borrón y cuenta nueva» para dejar atrás la polémica de Windows 11, sin la implementación extrema del modelo de suscripción y los requisitos de hardware mencionados en la filtración.
¿El principio del fin de Windows 11?
Si los rumores fueran ciertos, Windows 12 no solo supondría una actualización técnica, sino una estrategia de mercado agresiva que obligaría a los usuarios a invertir en nuevos equipos o aceptar pagar para funciones avanzadas, generando un dilema entre satisfacción del usuario y beneficios de la compañía.
¿Estamos ante un cambio necesario en la informática o solo otra maniobra de Microsoft para exprimir a los usuarios?

