Silencio absoluto en el PP andaluz ante el documento estratégico elaborado por Alberto Núñez Feijóo para ordenar los acuerdos con Vox en las comunidades autónomas. Mientras Génova intenta fijar un marco común para “dar gobiernos estables a la España autonómica”, en Andalucía optan por mirar hacia otro lado.
Un documento que “no existe” en San Telmo
El llamado “Marco para ordenar los acuerdos y dar gobiernos estables a la España autonómica” ha generado debate en varias regiones, pero en Andalucía el silencio es total. Ningún portavoz ha querido pronunciarse oficialmente y la consigna interna es clara: evitar cualquier comentario salvo que la presión mediática obligue.
En el entorno de Juanma Moreno sostienen que el decálogo no afecta a Andalucía por dos razones:
- Se refiere a procesos electorales ya celebrados (Extremadura, Aragón) o inminentes (Castilla y León).
- Andalucía cuenta con una mayoría absoluta sólida, lo que elimina la dependencia estructural de Vox.
El mensaje implícito es que el PP andaluz juega en otra liga.
La “vía andaluza” frente al marco nacional
Juanma Moreno se ha consolidado como el barón más fuerte del PP y, además, el más leal. Su relación con Feijóo es fluida y constante, pero eso no impide que preserve una marcada autonomía política.
De hecho, Moreno es uno de los pocos presidentes regionales que no acude regularmente a las Juntas Directivas Nacionales sin que ello se interprete como deslealtad. Las discrepancias, cuando existen, se tratan en privado.
Según fuentes internas, ambos líderes han hablado sobre el decálogo, pero el contenido de esa conversación permanece bajo llave.
El riesgo de “comprar el marco” de Vox
En sectores del PP andaluz preocupa menos el contenido técnico del documento y más el fondo político. Consideran que el verdadero problema es que el PP nacional haya asumido parte del marco discursivo de Vox, especialmente en cuestiones como:
- Violencia de género
- Política migratoria
- Recentralización competencial
Mientras tanto, Andalucía mantiene una línea diferenciada. El Gobierno de Moreno sigue acogiendo menores extranjeros no acompañados y reclama al Ejecutivo central financiación suficiente para atenderlos.
La estrategia andaluza pasa por mantener una imagen de moderación y estabilidad, alejándose de tensiones ideológicas que puedan movilizar al electorado contrario.
Mayoría absoluta como escudo político
En el PP andaluz confían en revalidar una “mayoría para la estabilidad” en las próximas elecciones autonómicas. Aunque reconocen que podrían necesitar apoyos puntuales, descartan depender estructuralmente de Vox.
La comparación con otras comunidades es constante: ni María Guardiola ni Jorge Azcón han logrado la fortaleza parlamentaria que exhibe Juanma Moreno.
Esa diferencia explica la tranquilidad andaluza frente al documento de Génova.
Abascal ironiza sobre la negociación
Desde Vox, Santiago Abascal no ha perdido la oportunidad de ironizar sobre el nuevo marco de pactos, afirmando que el PP negocia con ellos “como si fuéramos salvajes”. Sus palabras subrayan la tensión existente entre ambas formaciones pese a los acuerdos territoriales.
Autonomía interna o estrategia electoral
El episodio revela una doble dinámica dentro del PP:
- Génova busca uniformidad y control estratégico.
- Andalucía reivindica su singularidad política y autonomía operativa.
La pregunta que queda en el aire es evidente:
¿Estamos ante una simple diferencia táctica o ante el síntoma de dos modelos distintos dentro del Partido Popular?
En plena reconfiguración del tablero político nacional, la “vía andaluza” vuelve a marcar distancias.

