La historia de Spiga Negra pasta artesanal Málaga comienza con la iniciativa de los hermanos Arrate e Igor Corres, quienes decidieron transformar un problema del campo en una oportunidad empresarial.
Ante la falta de un mercado estable para el trigo ecológico local, ambos apostaron por cerrar el ciclo productivo: cultivar el cereal, transformarlo y comercializar un producto final de alto valor añadido.
Desde 2014, trabajan para consolidar este modelo productivo que conecta directamente la agricultura local con el plato del consumidor.
La empresa se instaló en Humilladero, una zona estratégica dentro del mapa cerealista de la provincia de Málaga, con buenas conexiones logísticas hacia Sevilla, Córdoba y Granada, lo que facilita la distribución por Andalucía.
Un proyecto familiar ligado al campo
La identidad de Spiga Negra pasta artesanal Málaga está profundamente vinculada al entorno agrícola.
El obrador trabaja con trigos de variedades recuperadas 100 % locales, lo que contribuye a preservar la biodiversidad agrícola y a reforzar el modelo de producción ecológica de proximidad.
El propio nombre de la marca refleja esta filosofía:
- Spiga significa espiga en italiano, en referencia a la tradición cerealista mediterránea.
- Negra alude al color oscuro característico de algunos trigos duros y evoca alimentos de alta calidad como el jamón de pata negra.
Esta combinación simboliza una mezcla de tradición agrícola, identidad local y producto gourmet.
Las cuatro líneas de pasta de Spiga Negra
El catálogo de Spiga Negra pasta artesanal Málaga se estructura en cuatro líneas principales que combinan tradición y experimentación gastronómica:
Línea Clásica
Elaborada con sémola de trigo duro km 0, procedente de cultivos cercanos.
Línea Integral Orígenes
Incorpora sémola integral de trigo duro local, aportando mayor contenido de fibra y nutrientes.
Línea Espelta Integral
Se produce con harina integral de espelta andaluza, un cereal antiguo cada vez más valorado por su perfil nutricional.
Spiga y Huerta
Combina sémola semi integral con vegetales o especias de kilómetro cero, creando sabores más innovadores.
Molino propio y control total del proceso
Uno de los rasgos más diferenciales de Spiga Negra pasta artesanal Málaga es que la empresa dispone de molino propio, lo que permite controlar todo el proceso de producción.
Esto significa que los responsables supervisan cada fase:
- Molienda del grano
- Elaboración de la masa
- Formado de la pasta
- Secado final
Este control integral garantiza una coherencia total entre la materia prima y el producto final, algo difícil de encontrar en producciones industriales.
Secado lento y moldes de bronce
La verdadera diferencia de Spiga Negra pasta artesanal Málaga se encuentra en el proceso de elaboración.
Según explica Igor Corres, el método utilizado sigue principios tradicionales de la pasta italiana:
“La verdadera diferencia está en el proceso: secamos la pasta lentamente y la pasamos por moldes de bronce para que absorba mejor la salsa”.
Mientras que la pasta industrial puede completarse en apenas cuatro horas mediante secados a altas temperaturas, en este obrador el secado se prolonga entre 22 y 35 horas.
Este proceso más lento y a temperaturas más bajas permite:
- Preservar mejor el aroma del cereal
- Mantener el sabor natural del trigo
- Conservar propiedades nutritivas
Además, la pasta se trefila con moldes de bronce, lo que genera una superficie rugosa y porosa que mejora la adherencia de las salsas.
En cambio, la pasta industrial suele elaborarse con matrices de teflón, que dejan un acabado más liso.
Un producto con sello malagueño
La filosofía de Spiga Negra pasta artesanal Málaga encaja plenamente con el espíritu de Sabor a Málaga, el distintivo impulsado por la Diputación Provincial que reconoce productos con identidad y calidad local.
Su pasta combina varios elementos clave del sello:
- Producción ligada al territorio
- Uso de trigos locales recuperados
- Elaboración artesanal y sostenible
- Producto gastronómico de alta calidad
Cada paquete de pasta representa no solo el trabajo de un obrador artesanal, sino también la tradición cerealista de Andalucía.
Una apuesta por el futuro del cereal andaluz
En un mercado dominado por la producción rápida y estandarizada, iniciativas como Spiga Negra pasta artesanal Málaga reivindican otro modelo.
Un modelo donde:
- La calidad comienza en el campo
- El tiempo forma parte del proceso
- El producto final refleja el valor del territorio
La pasta deja de ser simplemente un alimento cotidiano para convertirse en la culminación de un ciclo agrícola completo, que conecta tradición, sostenibilidad y gastronomía.
Y quizás esa sea la verdadera revolución: demostrar que el cereal malagueño también puede convertirse en un producto gourmet con identidad propia.

