La agencia espacial estadounidense planea lanzar el 1 de abril la misión Artemisa 2, el primer viaje tripulado alrededor de la Luna desde 1972. Cuatro astronautas completarán una misión de 10 días sin aterrizar en el satélite.
El regreso de astronautas a la órbita lunar
La NASA se prepara para un momento histórico en la exploración espacial: el lanzamiento de la misión Artemisa 2, que será el primer viaje tripulado alrededor de la Luna desde 1972, cuando concluyó el histórico programa Programa Apolo.
El lanzamiento está previsto como pronto el 1 de abril, desde el Centro Espacial Kennedy en Florida.
Si se cumple el calendario, el despegue tendrá lugar a las 18:24 hora local (medianoche del 2 de abril en España).
Según los responsables de la agencia, la misión no está exenta de riesgos, pero consideran que el sistema está preparado para intentar el lanzamiento.
Un viaje de 10 días alrededor de la Luna
La misión llevará a bordo a cuatro astronautas que darán una vuelta completa a la Luna sin aterrizar.
La tripulación está formada por:
- Reid Wiseman (comandante)
- Victor Glover
- Christina Koch
- Jeremy Hansen
Durante 10 días de misión, la nave viajará miles de kilómetros más allá de la órbita terrestre para realizar un sobrevuelo alrededor de la Luna y regresar posteriormente a la Tierra.
El objetivo principal es probar todos los sistemas necesarios para futuras misiones de alunizaje.
El gigantesco cohete SLS y la nave Orión
La misión utilizará el supercohete Space Launch System (SLS), el más potente construido por la NASA desde la era Apolo.
En su parte superior viajará la cápsula Orión, diseñada para transportar astronautas en misiones de larga distancia.
El sistema completo será lanzado desde la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy, el mismo complejo desde el que despegaron varias misiones Apolo.
Antes del lanzamiento, el cohete será trasladado a la plataforma en un proceso que puede durar hasta 12 horas.
Retrasos técnicos antes del lanzamiento
El despegue de Artemisa 2 estaba previsto inicialmente para febrero, pero ha sufrido varios retrasos debido a problemas técnicos detectados durante los ensayos previos.
Entre los incidentes registrados destacan:
- fugas durante el llenado de combustible,
- problemas en el sistema de helio del cohete,
- ajustes técnicos tras el ensayo general conocido como “wet dress rehearsal”.
Tras las reparaciones y revisiones realizadas en las últimas semanas, los ingenieros creen haber solucionado los fallos detectados.
Si el lanzamiento no pudiera realizarse el 1 de abril, la NASA contempla otras fechas dentro de la ventana de lanzamiento: 2, 3, 4, 5 y 6 de abril, o incluso finales de mes.
La cuarentena de la tripulación
Antes de viajar al espacio, los astronautas deberán completar una cuarentena preventiva de dos semanas para evitar problemas de salud durante la misión.
El plan es que la tripulación comience el aislamiento el 18 de marzo en el Centro Espacial Johnson en Houston, desde donde se trasladarán posteriormente a Florida para los preparativos finales.
Según los responsables del control de misión, la seguridad de la tripulación sigue siendo la prioridad absoluta.
La carrera por volver a la Luna
La misión Artemisa 2 forma parte del programa lunar **Programa Artemisa, cuyo objetivo es establecer una presencia humana sostenible en la Luna.
Sin embargo, el calendario del programa está siendo revisado. Según el nuevo plan, la misión Artemisa 3 podría realizar pruebas en órbita terrestre antes del esperado alunizaje.
Ese futuro descenso lunar dependerá de nuevas tecnologías desarrolladas por empresas privadas como:
- SpaceX
- Blue Origin
Estados Unidos y China compiten por la Luna
Mientras la NASA intenta relanzar su programa lunar, otras potencias espaciales avanzan en sus propios planes.
China ya trabaja en una misión tripulada para aterrizar en la Luna alrededor de 2030, lo que añade presión estratégica al programa estadounidense.
En este contexto, Artemisa 2 representa un paso crucial para demostrar que Estados Unidos puede volver a enviar astronautas al entorno lunar tras más de medio siglo.
La pregunta que queda abierta es si este nuevo esfuerzo espacial marcará el inicio de una nueva era de exploración lunar o de una nueva carrera geopolítica por el control del espacio cercano.

