La compañía tecnológica admite nuevos retrasos en Siri mientras paga millones a su rival para no quedarse atrás en la carrera de la Inteligencia Artificial.
Apple pierde el ritmo en la carrera de la Inteligencia Artificial
Durante años, Apple ha presumido de marcar el paso en innovación. Sin embargo, en pleno 2026, la realidad es incómoda: la empresa reconoce que no ha sido capaz de cumplir su gran promesa en Inteligencia Artificial.
El propio jefe de software, Craig Federighi, admitió públicamente que los avances en Siri no han alcanzado el nivel de fiabilidad esperado, dejando en evidencia una crisis interna que ya no se puede ocultar.
Mientras tanto, competidores como Google y OpenAI avanzan a un ritmo que Apple no logra igualar.
Siri: promesas incumplidas y demos cuestionadas
El nuevo Siri basado en modelos de lenguaje (LLM) lleva en desarrollo desde 2022. Fue presentado en 2024 como una revolución… que nunca llegó.
- Lanzamiento prometido: primavera de 2025 → retrasado
- Nueva fecha: marzo de 2026 → incumplida
- Estado actual: inestable y en pruebas
Lo más grave no es el retraso, sino lo que ocurre dentro:
Siri falla en consultas complejas, responde con lentitud y, en muchos casos, delega respuestas en ChatGPT.
Para una empresa obsesionada con el control total de su ecosistema, esto supone una pérdida de credibilidad sin precedentes.
El problema técnico que Apple no ha sabido resolver
El núcleo del fracaso no es la falta de dinero, sino una decisión estratégica: Apple quiere que su IA funcione directamente en el dispositivo (on-device) para proteger la privacidad.
El problema es evidente:
- Los modelos de IA modernos requieren enorme capacidad de cálculo
- Los iPhone actuales no pueden sostener ese nivel de procesamiento de forma estable
Además, Siri arrastra una arquitectura híbrida:
- Código antiguo para funciones básicas
- Código nuevo para IA avanzada
El resultado:
errores, interrupciones, respuestas incoherentes y “alucinaciones” en los resultados
Incluso equipos humanos en varios países siguen revisando manualmente las respuestas, lo que demuestra que la automatización real está aún lejos.
La dependencia incómoda: Apple paga a Google
En un giro que roza lo irónico, Apple ha tenido que recurrir a su histórico rival, Google.
El acuerdo:
- Integración de Gemini en Siri
- Pago estimado: 1 000 millones de dólares anuales
Este movimiento lanza un mensaje claro:
Apple no solo llega tarde, sino que depende de la tecnología de su competencia para sobrevivir en la carrera de la IA.
Apple Intelligence: promesas futuras y presente incierto
La compañía intenta recuperar terreno con su proyecto de IA, conocido como Apple Intelligence. Sin embargo, los plazos siguen siendo difusos:
- iOS 26.5 (mayo 2026): primeras funciones básicas, aún inestables
- iOS 27 (finales de 2026): funciones avanzadas sin confirmar
- 2027: posible versión completa tipo chatbot
Algunos analistas apuntan a que Apple presentará nuevas capacidades en su conferencia anual, pero la confianza del mercado ya está dañada.
Consejo clave: no compres un iPhone por la IA (todavía)
El mensaje para los consumidores es directo:
no tiene sentido renovar tu dispositivo esperando una revolución en Siri que aún no existe.
Si tienes un iPhone reciente, lo más prudente es esperar. La tecnología llegará, pero Apple necesita tiempo para cerrar una brecha que ya es evidente frente a sus competidores.
Conclusión: de líder a seguidor en la era de la IA
Apple se enfrenta a una realidad que durante años evitó:
ya no lidera la innovación en Inteligencia Artificial.
Mientras otras compañías avanzan con productos funcionales, Apple acumula retrasos, errores y dependencia externa.
La pregunta ya no es si Apple llegará, sino en qué posición lo hará.
¿Estamos ante un tropiezo puntual o el inicio de un cambio de liderazgo tecnológico global?

