Este sábado, el pub Riquela de Santiago acoge un vermú solidario con un objetivo humanitario muy concreto: reunir fondos para traer desde Guinea-Conakri a una familia que corre el riesgo de que tres de sus hijas sufran mutilación genital. La iniciativa está promovida por la Rede Veciñal de Acollida, un colectivo de apoyo a migrantes que ya cuenta con la colaboración de 70 familias en Compostela.
Una carrera contrarreloj para salvar a tres niñas
El padre, actualmente en Xermade bajo el programa de protección internacional Asilo y Refugio, busca reunir a su mujer y a sus cuatro hijos —un niño y tres niñas— antes de que se produzca la ablación en su país natal. Según Isabel Rey, portavoz de la red, “el padre está desesperado; la situación es muy complicada. La madre no tiene independencia económica y depende de la familia de él en una zona rural donde la mutilación femenina continúa practicándose, a pesar de ser reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos”.
La madre, que ya sufrió la ablación en su infancia, permanece escondida con sus hijos, a la espera de conseguir un visado humanitario tramitado por el consulado español. La red vecinal subraya la urgencia: además del daño físico, estas mutilaciones generan secuelas hormonales, reproductivas y psicológicas profundas que requieren atención médica especializada.
Cómo ayudar y participar
El vermú solidario tendrá lugar de 13:30 a 15:30 horas y contará con la música de Mok Groove DJ set. La entrada cuesta 25 euros, e incluye tapeo y dos consumiciones. También se ha habilitado una fila 0 de 10 euros para quienes quieran colaborar sin asistir al acto.
Isabel Rey destaca la respuesta positiva de la ciudadanía: “Por todo lo que implica, mucha gente quiere colaborar”. La recaudación permitirá cubrir billetes de avión y gestiones legales para reunir a la familia en Galicia, donde asociaciones locales les ofrecerán apoyo y acompañamiento integral.
La iniciativa pone en evidencia los desafíos de la protección internacional y la integración de migrantes, así como la urgente necesidad de intervenir ante prácticas que vulneran derechos humanos fundamentales.

