Corte del AVE a Málaga complica Semana Santa y genera polémica
El corte de la línea de Alta Velocidad Madrid-Málaga, producido por la caída de un talud de trescientos metros en la localidad malagueña de Álora, ha provocado un conflicto entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía. Este incidente ha obligado a los pasajeros a realizar un transbordo en la estación de Antequera-Santa Ana y continuar su viaje por carretera.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha solicitado la dimisión del Ministro de Transportes, Óscar Puente, argumentando que las obras de mejora de la vía no fueron adecuadamente planificadas tras las lluvias torrenciales del inicio de año. Las obras estaban inicialmente previstas para finalizar el 23 de marzo, pero ahora se estima que no se reanuden hasta finales de abril, lo que podría afectar la llegada de turistas durante la Semana Santa.
El vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del Partido Popular, Elías Bendodo, ha denunciado el «abandonado intolerable» que sufre Málaga, citando el impacto económico que el retraso podría tener en la provincia, especialmente por la menor afluencia de visitantes en estas fechas críticas. El presidente de la Diputación de Málaga ha indicado que en los primeros días tras el accidente solo un número reducido de operarios estaba trabajando en la zona.
En respuesta, el Ministro Puente ha criticado al PP y a los medios de comunicación. En un vídeo publicado en sus redes sociales, argumentó que las cifras de pérdidas económicas mencionadas por la oposición son exageradas. «Decir que en Málaga van a perder 1.300 millones de euros es un absurdo», afirmó, defendiendo la estrategia de transporte alternativo que sigue en funcionamiento.
Puente aseguró que el equipo de trabajo en el lugar del desastre ha aumentado y que hay más de 75 personas y 23 máquinas operando en turnos continuos. A pesar de los esfuerzos realizados, el Ministro subrayó que hay limitaciones físicas que impiden acelerar el proceso de reconstrucción.
El PP, por su parte, continúa exigiendo un plan de choque inmediato para mejorar la conectividad aérea y la eliminación del peaje en las autopistas que conectan Málaga con otras ciudades.

