La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado este jueves un endurecimiento de las sanciones y plan de movilidad para la edición 2027 de las Fallas, en un intento de blindar la convivencia ante la masiva afluencia de público registrada durante las celebraciones de 2026. Las declaraciones se produjeron en la jornada de clausura, momento en el que Catalá realizó un balance de los principales puntos críticos que han afectado la ciudad durante la semana grande.
Según la alcaldesa, el éxito turístico de las Fallas 2026 ha evidenciado la necesidad de reforzar las sanciones y plan de movilidad, especialmente en zonas con alta concentración de personas, como la Plaza del Ayuntamiento o los accesos a las fallas de Sección Especial. “Estamos trabajando de inmediato para endurecer las sanciones a conductas incívicas y para diseñar un plan de movilidad más eficiente que garantice la seguridad de todos los asistentes”, afirmó Catalá.
Freno al incivismo y protección del patrimonio
El incremento de turistas y visitantes ha traído consigo problemas relacionados con la limpieza, el ruido y el respeto por el mobiliario urbano y los monumentos falleros. En este contexto, el Ayuntamiento pretende actualizar las ordenanzas municipales para reforzar las sanciones y plan de movilidad. Estas nuevas medidas permitirán sancionar con mayor severidad a quienes alteren la convivencia, dañen el patrimonio o interfieran con el desarrollo normal de la fiesta.
“Las Fallas son un patrimonio de todos, y debemos garantizar que la ciudad pueda acoger a visitantes y falleros sin que se ponga en riesgo la seguridad ni se dañe la imagen de València”, señaló la alcaldesa, subrayando la importancia de que los ciudadanos comprendan que las sanciones y plan de movilidad no son punitivas sino preventivas.
Reordenación de la movilidad urbana
Uno de los pilares de las nuevas medidas será la reordenación de la movilidad en la ciudad. Durante las Fallas 2026 se detectaron colapsos en calles principales y dificultades de acceso a los eventos más concurridos. Por ello, el Ayuntamiento trabajará en un plan de movilidad más estricto, que incluirá itinerarios peatonales, desvíos de tráfico y transporte público reforzado para reducir las aglomeraciones y mejorar la seguridad.
Catalá aseguró que el objetivo es que la combinación de sanciones y plan de movilidad permita que los ciudadanos y turistas disfruten de las Fallas sin incidentes y con una experiencia más fluida. “No se trata solo de multar, sino de organizar la ciudad de manera que la convivencia sea posible incluso en los momentos de mayor concentración”, explicó.
Medidas complementarias para la seguridad y el orden
El gobierno local ha señalado otras líneas de actuación que acompañarán al endurecimiento de las sanciones y plan de movilidad, incluyendo:
- Regulación más estricta de los puestos ambulantes de comida y bebida.
- Evaluación de una posible tasa turística específica durante los días de Fallas.
- Control más riguroso del uso de material pirotécnico por particulares.
- Coordinación con fuerzas de seguridad para vigilancia y asistencia en tiempo real.
- Campañas de concienciación sobre civismo y respeto al patrimonio durante la fiesta.
Hacia unas Fallas más seguras y sostenibles
Con estas iniciativas, la alcaldesa María José Catalá busca equilibrar el crecimiento internacional de las Fallas con la sostenibilidad de la ciudad, cuya población se triplica durante la semana grande. La combinación de sanciones y plan de movilidad pretende ofrecer seguridad, protección del patrimonio y una experiencia positiva para vecinos, turistas y falleros por igual.
“Es un compromiso con el futuro de la ciudad y con todos los que hacen posible que València sea referente mundial durante las Fallas”, concluyó la alcaldesa, dejando claro que la prioridad es garantizar la convivencia y la seguridad mediante medidas claras y eficaces.

