Enfermos de párkinson en España: cifras se duplican
El número de pacientes diagnosticados de párkinson en España ha experimentado un notable crecimiento desde 2012. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), el total de personas afectadas por esta enfermedad se ha duplicado en los últimos catorce años, superando ya los 200 000 casos. Actualmente, se detectan aproximadamente 10 000 nuevos casos al año en el país.
El reciente Día Mundial de esta enfermedad, celebrado el pasado 11 de abril, ha centrado la atención en su creciente prevalencia. A nivel global, el párkinson se ha convertido en la segunda patología neurodegenerativa más común, con un significativo aumento en los años de vida ajustados por discapacidad, que han crecido más de un 80% en las últimas dos décadas. Las muertes por esta enfermedad se han duplicado durante este mismo período, alcanzando un total de más de 12 millones de personas que actualmente viven con esta afección en el mundo. Se prevé que esta cifra pueda superar los 25 millones en el año 2050.
En el contexto español, el problema se agrava. Ocupando el puesto 31 en población mundial, España es el noveno país con más diagnosticados de párkinson. Proyecciones epidemiológicas indican que, para mediados de este siglo, el país podría tener la mayor prevalencia por habitante a nivel mundial, con tasas de hasta 850 casos por cada 100 000 personas.
El doctor Álvaro Sánchez Ferro, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN, explica que el envejecimiento de la población es el principal factor detrás de este aumento, aunque no es el único. La anticipada evolución demográfica obligará a los sistemas de salud a planificar mejor sus recursos y fomentar la investigación de tratamientos más eficaces, así como impulsar hábitos de vida saludables para prevenir la enfermedad.
La edad media de inicio del párkinson se sitúa alrededor de los 60 años, con un predominio leve entre varones. La prevalencia aumenta con la edad: afecta al 2% de las personas mayores de 65 años y al 4% de quienes superan los 80. Sin embargo, el 15% de los casos se presentan antes de los 45 años, a menudo vinculados a factores genéticos o familiares. A pesar de las mutaciones conocidas que están asociadas con la enfermedad, menos del 10% de los casos son hereditarios, lo que subraya la importancia de identificar factores de riesgo modificables.

