La creación del llamado Consello Cívico Meirás reabre el debate sobre el uso político de la memoria histórica en Galicia tras la sentencia del Supremo.
Un nuevo organismo con clara carga ideológica
Lo que está ocurriendo en Galicia con el Pazo de Meirás podría marcar un antes y un después en la batalla por el relato histórico en España. La reciente creación del Consello Cívico Meirás en la localidad coruñesa de Sada no es un simple proyecto cultural: nace en un contexto de alta tensión política tras la sentencia del Tribunal Supremo que consolidó la titularidad pública del emblemático inmueble.
Impulsado por la Asociación Cultural Irmáns Suárez Picallo, este nuevo organismo pretende, según sus promotores, “divulgar, democratizar y poner en valor la historia” de las conocidas Torres de Meirás. Sin embargo, la iniciativa ya despierta críticas por lo que algunos consideran un intento de imponer una visión ideologizada del pasado.
Una estructura “plural” con fuerte presencia activista
El Consello se presenta como un ente “ligero pero plural”, integrando a asociaciones memorialistas, sindicatos, profesorado, universidades, ayuntamientos y vecinos. No obstante, esta supuesta pluralidad genera dudas entre sectores críticos, que advierten de una sobrerrepresentación de colectivos alineados con la izquierda política y el activismo memorialista.
Desde la propia organización insisten en que su objetivo es consolidar un “patrimonio democrático colectivo”, subrayando que la recuperación del Pazo no solo responde a una resolución judicial, sino a una “victoria democrática construida durante años”.
El trasfondo: la batalla por el relato del Pazo de Meirás
El Pazo de Meirás, vinculado históricamente a la figura de Francisco Franco, ha sido durante décadas un símbolo de confrontación política. La reciente sentencia del Supremo que confirmó su titularidad pública fue celebrada por sectores de izquierda como un triunfo histórico, pero también criticada por quienes consideran que se ha reinterpretado el pasado con criterios políticos actuales.
Ahora, con la creación de este Consello, el foco se desplaza hacia el control del relato: ¿quién decide cómo se cuenta la historia de Meirás? ¿Se busca una divulgación objetiva o una reinterpretación interesada?
Eventos futuros y construcción del discurso
Entre los planes del nuevo organismo se encuentra la organización de un gran evento que reúna distintas formas de expresión cultural en torno a la memoria del Pazo. Una iniciativa que, según sus promotores, servirá para reforzar el valor simbólico del lugar, pero que también podría convertirse en un escaparate de un relato único.
Una cuestión abierta: memoria o instrumento político
El nacimiento del Consello Cívico Meirás reabre una cuestión clave en la España actual: el uso de la memoria histórica como herramienta política. Mientras unos defienden la necesidad de reparar el pasado, otros alertan del riesgo de construir una historia oficial al servicio de una ideología.
¿Estamos ante un ejercicio legítimo de memoria democrática o frente a un nuevo intento de imponer un relato único sobre el pasado?

