Lo que debería ser una estrategia tecnológica clara se ha convertido en un nuevo discurso alarmista del Gobierno. En pleno auge de la inteligencia artificial, Pedro Sánchez ha optado por advertir de un supuesto “colonialismo silencioso”, mientras España sigue lejos del liderazgo real en el sector.
Sánchez alerta ante la ONU: poder concentrado y riesgo global
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su intervención en el Congreso durante la reunión del panel de expertos en IA de la ONU para lanzar un mensaje contundente:
la inteligencia artificial está concentrando el poder en manos de unas pocas empresas.
Según Sánchez:
- Cinco compañías concentran cerca del 60 % del mercado mundial
- Todas pertenecen al mismo país (en clara alusión a Estados Unidos)
- Esto supone un nuevo tipo de “colonialismo tecnológico”
El presidente ha defendido que la IA no es solo una cuestión económica, sino de poder político, social y cultural.
Un discurso global… con poca concreción nacional
Sánchez ha reclamado una “respuesta multilateral global”, basada en una alianza entre:
- Gobiernos
- Empresas
- Academia
- Sociedad civil
Sin embargo, más allá del discurso, no ha presentado medidas concretas que sitúen a España como líder real en el desarrollo de la IA.
La contradicción es evidente:
mientras denuncia el dominio extranjero, España sigue dependiendo tecnológicamente de esas mismas potencias.
El relato del “colonialismo digital”
El concepto utilizado por Sánchez —“colonialismo silencioso”— busca trasladar la idea de que:
- Las grandes tecnológicas controlan datos y algoritmos
- Influyen en economías y democracias
- Generan desigualdades globales
Pero este enfoque también ha sido criticado por simplificar un fenómeno complejo y, sobre todo, por eludir la falta de inversión y estrategia propia en Europa.
Redes sociales: de promesa a “estado fallido”
El presidente ha ido más allá al cargar contra las plataformas digitales, asegurando que:
“Las redes sociales son hoy un estado fallido”
Una afirmación que refuerza la línea intervencionista del Gobierno en materia tecnológica, apostando por una mayor regulación y control.
Expertos internacionales alertan… pero con matices
El panel de la ONU, formado por 40 expertos, ha contado con figuras clave como:
- Yoshua Bengio, pionero del deep learning
- Maria Ressa, Nobel de la Paz
Bengio ha advertido de que la IA avanza más rápido que la regulación:
“Podríamos estar en un camino muy peligroso”
Mientras, Ressa ha centrado su intervención en la desinformación, alertando de que la IA puede generar un “consenso sintético”, manipulando la opinión pública a gran escala.
¿Regulación necesaria o excusa para el control?
El discurso de Sánchez plantea una cuestión de fondo:
¿Se busca proteger a los ciudadanos o aumentar el control político sobre la tecnología?
Desde una perspectiva crítica, surgen varias dudas:
- ¿Puede Europa competir sin limitar la innovación?
- ¿Está el Gobierno preparado para liderar esta transformación?
- ¿O se está utilizando el miedo para justificar más regulación?
España, entre el discurso y la realidad
Mientras Estados Unidos y China lideran la carrera de la inteligencia artificial, España intenta posicionarse en el debate… pero no en la práctica.
El riesgo es claro:
- Dependencia tecnológica exterior
- Falta de inversión estratégica
- Exceso de regulación frente a innovación
Un debate clave para el futuro
La inteligencia artificial marcará el equilibrio global de poder en las próximas décadas. Pero el enfoque que se adopte será determinante.
¿Debe priorizarse la regulación para evitar riesgos o apostar por la innovación para no quedar atrás?
El discurso de Sánchez deja más preguntas que respuestas… en un momento en el que el tiempo juega en contra de Europa.

