Bajo el puerto de Génova, una colosal tuneladora de 16 metros de diámetro está excavando el lecho marino para construir el que será el mayor túnel submarino de Italia. Una obra faraónica destinada a aliviar décadas de colapso urbano y redefinir la relación de la ciudad con su puerto.
Mientras la máquina avanza metro a metro bajo el Mediterráneo, el proyecto se ha convertido en símbolo de una estrategia urbana desesperada: enterrar el tráfico para intentar rescatar una ciudad atrapada entre el mar y la montaña.
Una ciudad bloqueada entre el mar y las montañas
Génova lleva décadas sufriendo un problema estructural: su geografía.
Encajada entre el mar Mediterráneo y los Apeninos, la ciudad italiana no tiene margen de expansión. Su red viaria histórica, especialmente en el centro, se ha visto desbordada por el tráfico moderno.
Para aliviar la situación, en los años 60 se construyó la autopista elevada Sopraelevata Aldo Moro, una infraestructura que hoy soporta unos 80 000 vehículos diarios.
Pero lo que fue una solución técnica se ha convertido en un problema urbano:
- Ruido constante
- Barrera visual entre ciudad y puerto
- Fragmentación del espacio urbano
- Saturación crónica del tráfico
Su posible demolición lleva años sobre la mesa, pero sin alternativa viable para absorber el flujo de vehículos.
El origen del proyecto: la tragedia del puente Morandi
El actual megaproyecto no nace solo de una necesidad urbanística, sino también de una crisis histórica.
En 2018, el derrumbe del puente Morandi dejó 43 fallecidos y golpeó duramente a la infraestructura italiana.
Como parte del acuerdo de compensación y reconstrucción, el Estado italiano, la concesionaria Autostrade per l’Italia, la Región de Liguria y el Ayuntamiento de Génova acordaron impulsar una solución estructural:
👉 Construir un túnel submarino que reconfigure el tráfico de la ciudad.
El túnel submarino más ambicioso de Italia
El proyecto contempla una infraestructura sin precedentes en el país:
- Longitud total: 4,2 kilómetros
- Tramo submarino: 3,4 kilómetros
- Dos galerías independientes (una por sentido)
- Profundidad máxima: 45 metros bajo el mar
- Diámetro de excavación: 16 metros
Cuando esté terminado, será:
- El primer túnel submarino de Italia
- Uno de los mayores de Europa
- Uno de los más grandes del mundo en diámetro
La protagonista: una tuneladora de 16 metros bajo el mar
El corazón del proyecto es una gigantesca TBM tipo Hydroshield.
Esta máquina es capaz de excavar bajo condiciones extremas gracias a un sistema de presión controlada con lodos de bentonita que estabilizan el frente de excavación.
En la práctica, funciona así:
- Excava el terreno submarino
- Mantiene la presión para evitar colapsos
- Transporta el material mezclado con lodos a superficie
- Permite avanzar sin interrumpir el puerto superior
El resultado es una excavación segura incluso bajo infraestructura portuaria activa.
La galería final tendrá:
- 15,4 metros de diámetro exterior
- 14,3 metros de espacio útil interior
- Revestimiento de hormigón segmentado
- Estructura sellada para resistir presión marina
Ingeniería extrema bajo un puerto en funcionamiento
Uno de los mayores retos del proyecto es que el puerto de Génova sigue plenamente operativo.
Por eso la obra ha requerido una reconfiguración previa de infraestructuras:
- Desplazamiento de vías ferroviarias portuarias
- Reordenación de accesos logísticos
- Excavación desde un pozo de ataque en San Benigno
Todo ello sin detener la actividad del mayor puerto de Italia.
Un calendario largo y un presupuesto que no deja de crecer
El proyecto ha sufrido una escalada de costes significativa:
- Presupuesto inicial: 700 millones de euros
- Coste actual estimado: más de 1 129 millones de euros
El calendario previsto es igualmente extenso:
- Inicio de obras preparatorias: 2023
- Inicio de excavación: marzo de 2024
- Finalización de perforación: octubre de 2030
- Entrega completa: 2031
Es decir, casi una década de obra para una infraestructura clave de movilidad urbana.
Más que un túnel: una transformación urbana
Más allá de la ingeniería, el proyecto busca redibujar Génova.
Una vez soterrado parte del tráfico, el plan prevé:
- Creación de 10 hectáreas de zonas verdes
- Tres nuevos parques públicos
- Conexión peatonal entre ciudad y puerto
- Nuevo corredor ciclista hacia el faro histórico
En la zona de San Benigno se construirá el Parque de la Linterna, que conectará espacios industriales con áreas históricas y costeras.
Italia apuesta por enterrar el tráfico… literalmente
El caso de Génova refleja una tendencia cada vez más extendida en grandes ciudades europeas: soterrar el tráfico como solución al colapso urbano.
Pero también plantea preguntas incómodas:
- ¿Son estas megaobras sostenibles a largo plazo?
- ¿O simplemente trasladan el problema a otra escala?
- ¿Puede una infraestructura de más de 1.000 millones resolver un modelo urbano agotado?
Lo cierto es que, mientras la tuneladora avanza bajo el mar, Génova apuesta todo a una carta: desaparecer el tráfico bajo tierra para recuperar su superficie.
Y el resultado no se verá hasta dentro de una década.

