La red de Cercanías Málaga atraviesa un momento crítico tras perder cerca de dos millones de usuarios en el último año. La caída del 10% en la demanda evidencia el desgaste del sistema ferroviario en la provincia y reabre el debate sobre la gestión del transporte público en Andalucía.
Caída de viajeros en el Cercanías Málaga
El servicio de Cercanías Málaga ha registrado un descenso significativo en su uso durante 2025, situándose en 15,2 millones de viajeros, frente a los 17,1 millones de 2024, considerado el año récord reciente.
Esto supone una pérdida de alrededor de dos millones de usuarios, e incluso una cifra inferior a la registrada en 2023, lo que confirma una tendencia negativa sostenida.
Una de las principales causas señaladas es el fin de la gratuidad parcial del servicio, retirada el 1 de julio, lo que habría reducido de forma notable la demanda diaria.
Fin de la gratuidad y efecto en la demanda
La eliminación de las bonificaciones estatales ha tenido un impacto directo en el uso del tren en la provincia. Durante el periodo de gratuidad, el sistema alcanzó cifras históricas, pero su retirada ha devuelto al sistema a niveles de uso inferiores a los previstos.
Expertos en movilidad advierten de que esta medida, aunque temporal, ha puesto en evidencia la alta dependencia del usuario del factor precio y la falta de alternativas eficaces de transporte metropolitano.
Primer trimestre de 2026: tendencia a la baja
Los datos iniciales de 2026 no son más alentadores. En los tres primeros meses del año, el sistema ha perdido aproximadamente 800.000 viajeros respecto al mismo periodo del año anterior.
Febrero destaca como el mes más negativo, con una caída de casi medio millón de usuarios en comparación interanual.
Este comportamiento refuerza la percepción de que el Cercanías Málaga no ha recuperado su dinamismo tras el cambio de condiciones tarifarias.
Meses clave y comportamiento del sistema
Durante 2024, el mes de junio marcó el punto más alto con casi 1,5 millones de viajeros, coincidiendo con el último tramo de la gratuidad.
Sin embargo, en 2025 y 2026, ningún mes ha logrado recuperar esos niveles. Solo marzo ha superado ligeramente el millón de usuarios, mientras que enero y febrero se han mantenido por debajo de los 900.000 desplazamientos.
Este descenso afecta directamente a la movilidad laboral diaria y al turismo interno, dos pilares fundamentales del transporte ferroviario en la Costa del Sol.
Obras, cortes y limitaciones estructurales
A la caída de demanda se suman las limitaciones de infraestructura. La línea C-2, entre Álora y Málaga, sufrirá cortes por obras de renovación, lo que podría agravar la percepción de un servicio ya tensionado.
Además, la futura planificación de la línea C-1, entre Málaga y Fuengirola, prevé una interrupción prolongada para duplicación de vía entre 2027 y 2028, una actuación que podría afectar durante meses a miles de usuarios diarios.
Según fuentes técnicas, la red actual presenta cuellos de botella estructurales que impiden aumentar frecuencias, especialmente en tramos de vía única.
Debate sobre la gestión del transporte público
El descenso del uso del tren vuelve a poner sobre la mesa la gestión del transporte ferroviario en Andalucía. La combinación de tarifas, inversiones pendientes y limitaciones técnicas ha generado un escenario de incertidumbre.
Desde distintos sectores se cuestiona si las decisiones políticas en materia de movilidad han sido suficientes para sostener un sistema clave en una provincia que supera el millón de habitantes en su área metropolitana.
Conclusión
El Cercanías Málaga afronta un momento decisivo. La pérdida de usuarios, la falta de mejoras inmediatas y los futuros cortes de servicio dibujan un escenario complejo para uno de los ejes de transporte más importantes de la provincia.
El reto ahora pasa por recuperar la confianza del usuario y garantizar una red ferroviaria moderna, eficiente y capaz de responder a la creciente demanda de movilidad en la Costa del Sol.

