Japón permite el uso de stablecoins extranjeras con nueva ley
La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) ha aprobado un marco regulatorio que facilitará la integración de stablecoins extranjeras en su sistema financiero. Esta reforma fue publicada el 19 de mayo y entrará en vigor el 1 de junio de 2026.
La normativa reconoce ciertas stablecoins emitidas fuera de Japón como “Instrumentos de Pago Electrónicos” de acuerdo con la Ley de Servicios de Pago japonesa. A través de este marco, se espera impulsar la innovación en el sector de activos digitales, a la vez que se evita repetir errores de proyectos fallidos.
Con la nueva legislación, las stablecoins extranjeras que se ajusten a los requisitos regulatorios podrán operar de manera legal en Japón, donde anteriormente se encontraban en una zona gris. La reforma se centra particularmente en las stablecoins respaldadas por monedas fiduciarias que cuenten con reservas completas y sean redimibles a su valor nominal.
Entre las stablecoins que podrían beneficiarse se encuentran el USDC, de Circle, y el RLUSD, de Ripple, siempre que trabajen con socios autorizados en Japón y cumplan los criterios establecidos.
La normativa japonesa establece que los emisores extranjeros deben demostrar que sus jurisdicciones de origen siguen regulaciones equiparables a las japonesas en aspectos como licencias y lavado de dinero. Las reservas de estas stablecoins deberán mantenerse en la misma moneda que el token para mitigar riesgos cambiarios.
La responsabilidad recaerá sobre los intermediarios locales, incluidos exchanges y proveedores de servicios financieros, que deberán obtener licencias específicas y verificar la solvencia de los emisores extranjeros. También tendrán que asegurar mecanismos de redención fiables y evitar la promoción de tokens a inversores minoristas sin supervisión adecuada.
Este enfoque contrasta con el adoptado en Estados Unidos, donde se busca un control más riguroso mediante el cumplimiento de normas internas para los emisores internacionales. La CLARITY Act, actualmente en discusión en el Senado estadounidense, se centra en clarificar las competencias regulatorias en el espacio criptográfico, en contraposición al modelo abierto y cooperativo que presenta Japón.
Con esta iniciativa, Japón busca posicionarse como un líder en el ámbito de stablecoins en Asia, permitiendo la innovación y la entrada de capital extranjero sin desproteger el mercado local.

