La visita de la delegada autonómica a un curso de atención sociosanitaria reabre el debate sobre la eficacia del gasto público en empleo y la gestión de los programas AFD en Galicia
Lo que en apariencia es una visita institucional más, esconde un debate de mayor calado sobre el uso de los fondos públicos en políticas de empleo. La delegada de la Xunta de Galicia en la zona, Belén do Campo, ha visitado en A Laracha un curso de formación para desempleados que ha recibido más de 52 000 euros de financiación autonómica.
El programa, enmarcado en las llamadas Acciones Formativas para Desempleados (AFD) de la Xunta de Galicia, se centra en la atención sociosanitaria a personas dependientes y cuenta con apenas 13 alumnos, lo que reabre la cuestión de la eficiencia real de este tipo de iniciativas.
Un curso financiado con fondos públicos y 13 alumnos
El proyecto formativo, impulsado por el Ayuntamiento de A Laracha, está diseñado para capacitar a desempleados en un sector con demanda creciente: la atención a personas dependientes en instituciones sociales.
El curso tiene una duración total de 450 horas, comenzó el pasado 17 de abril y finalizará el 11 de septiembre. Sin embargo, el dato que más llama la atención es la relación entre inversión y participantes: más de 52 000 euros destinados a tan solo 13 alumnos.
La visita institucional contó con la presencia de la delegada autonómica y del alcalde del municipio, José Manuel López Varela, quien acompañó la supervisión del programa.
La Xunta anuncia un nuevo taller de empleo de 474 000 euros
Durante la misma visita, la representante del Gobierno gallego anunció una nueva inyección de fondos: A Laracha contará con un nuevo taller de empleo dotado con más de 474 000 euros.
Este nuevo programa formativo se centrará en dos áreas concretas:
- Instalación y mantenimiento de jardines y zonas verdes
- Trabajos de carpintería y mueble
El proyecto ofrecerá 20 plazas, ampliando la oferta de formación subvencionada en el municipio.
Formación, empleo y eficacia del gasto público
Las políticas activas de empleo, como las AFD, son presentadas por la Xunta como una herramienta clave para reducir el paro estructural en Galicia. Sin embargo, cada nueva inversión abre el debate sobre su impacto real en el mercado laboral.
En este caso, la combinación de:
- Más de 52 000 euros para 13 alumnos
- Un nuevo taller de 474 000 euros para 20 plazas
plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la eficiencia del modelo formativo público, especialmente en un contexto de presión fiscal y demanda de resultados medibles.
Desde sectores críticos se insiste en la necesidad de evaluar si estos programas generan empleo estable o si se convierten en estructuras dependientes de subvención continua.
A Laracha como ejemplo del modelo formativo gallego
El municipio de A Laracha se ha convertido en un ejemplo del despliegue de políticas activas de empleo en el rural gallego. La apuesta institucional busca fijar población y mejorar la empleabilidad, especialmente en sectores como la atención sociosanitaria o el mantenimiento urbano.
No obstante, el desafío sigue siendo el mismo: transformar la formación subvencionada en empleo real y sostenible, evitando que estos programas se queden únicamente en estadísticas de participación.
Conclusión: más inversión pública, mismas preguntas de fondo
La visita de la Xunta a A Laracha deja una imagen de compromiso institucional con el empleo, pero también reabre el debate sobre la eficacia del sistema.
Con miles de euros destinados a cursos de corta duración y plazas limitadas, la gran cuestión sigue en el aire:
¿está el modelo formativo autonómico logrando reducir el desempleo o simplemente manteniendo una estructura de gasto recurrente?

