Las patologías musculoesqueléticas y los trastornos mentales lideran el aumento de incapacidades temporales entre los trabajadores por cuenta propia, atrapados en un sistema que penaliza ponerse enfermo.
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Récord de bajas entre los autónomos
Las bajas por Incapacidad Temporal (IT) entre los autónomos se han disparado un 28,2% desde 2019, según los últimos datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT). Solo en 2024 se iniciaron 462 451 procesos de baja, una cifra que confirma el deterioro físico y mental del colectivo que sostiene buena parte de la economía española.
Estos datos incluyen tanto enfermedad común y accidente no laboral como accidente de trabajo y enfermedad profesional, y afectan al 99% de los autónomos, protegidos por mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.
El aumento se debe casi en su totalidad a enfermedades comunes
El crecimiento de las bajas no se reparte por igual. Desde 2019:
- Las contingencias comunes han aumentado un 27,7% (92 348 procesos más).
- Las contingencias profesionales apenas suben un 0,48%.
Solo respecto a 2023, las bajas por enfermedad común crecieron un 1,06%, mientras que las profesionales descendieron un 5,28%, un dato que desmonta el relato de abuso del sistema y apunta a problemas estructurales de salud.
Lumbalgias, tendinitis y ansiedad: las grandes causas
El Barómetro de Absentismo 2024 de Mutua Navarra, elaborado sobre una muestra de 70 652 afiliados, confirma una realidad preocupante:
- Trastornos musculoesqueléticos: 53,5% de los días de baja
- Trastornos mentales (ansiedad, depresión, estrés): 11,1%
Dolor crónico, sobrecarga física, jornadas interminables y presión fiscal y burocrática constante están pasando factura a un colectivo que no puede permitirse parar.
Bajas más largas que las de los asalariados
Aunque la incidencia de bajas entre autónomos sigue siendo muy inferior a la del Régimen General (166,87 frente a 649,60), cuando el autónomo cae, cae durante más tiempo:
- Duración media en autónomos: 83,5 días
- Duración media en asalariados: 26 días
El tiempo medio de baja aumentó un 5,4% respecto a 2023 y un 41,1% frente a 2019, una evolución alarmante.
Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) lo explican con crudeza: el autónomo aguanta hasta el límite, y solo se da de baja cuando ya no puede seguir trabajando, normalmente en casos graves.
Un sistema que castiga al autónomo enfermo
A diferencia de los asalariados, los autónomos:
- No cobran nada los tres primeros días de baja
- Del día 4 al 20 reciben solo el 60% de la base reguladora
- A partir del día 21, el 75%
Además, siguen pagando la cuota durante la baja hasta el día 60, cuando la asume la mutua.
Ejemplo real:
- Base mínima: 960 euros
- Prestación: 576 euros (día 4 al 20)
- Prestación posterior: 720 euros
- Cuota mensual: 294 euros, que debe seguir abonando
Un sistema que desincentiva la baja médica, incluso en situaciones de enfermedad real.
Reivindicación histórica: cobrar desde el primer día
ATA lleva años reclamando el cobro de la prestación desde el primer día de baja, una demanda que cobra fuerza ante el incremento de enfermedades físicas y mentales. Algunas comunidades autónomas ya han anunciado que cubrirán las cotizaciones durante los dos primeros meses, pero el problema sigue siendo nacional.
Conclusión
El aumento de bajas no es un abuso del sistema, sino la consecuencia directa de años de presión fiscal, inseguridad normativa y abandono institucional.
El autónomo español trabaja enfermo, cotiza más y cobra menos.
La pregunta es inevitable:
¿Cuántos más tendrán que romperse la espalda o la salud mental antes de que el sistema deje de tratarlos como ciudadanos de segunda?

