Abascal contra la censura de los menores en redes ha vuelto a situarse en el centro del debate político tras el rechazo frontal del líder de Vox a la propuesta del Gobierno de limitar el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Santiago Abascal considera que esta iniciativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez no busca proteger a los menores, sino restringir la libertad y reducir la influencia de Vox entre las generaciones más jóvenes.
El presidente de Vox lanzó este mensaje con contundencia durante un acto celebrado este miércoles en el teatro de Tarazona, donde el auditorio colgó el cartel de “no hay billetes”. Desde allí, Abascal fue tajante: «¡Que lo prohíban los padres, no Sánchez!», una frase que resume la posición del partido frente a lo que consideran un nuevo episodio de censura gubernamental.
Abascal contra la censura de los menores en redes y el “prohibicionismo” del Gobierno
Durante su intervención, Abascal contra la censura de los menores en redes denunció lo que calificó como una política sistemática de prohibiciones por parte del Ejecutivo socialista. A su juicio, la limitación del acceso de los menores a plataformas digitales forma parte de una estrategia más amplia de control social y político.
«No niego que existan riesgos en las redes sociales», reconoció el líder de Vox, «pero serán los padres, no el Gobierno, quienes deben proteger a sus hijos». Según Abascal, el Ejecutivo utiliza la protección de los menores como excusa para extender su influencia sobre el único espacio que, en su opinión, aún no controla completamente: las redes sociales.
La contradicción de la izquierda con el voto a los 16 años
Abascal también subrayó la incoherencia que, a su juicio, demuestra la izquierda con esta propuesta. Recordó que durante años los mismos partidos defendían rebajar la edad de voto a los 16 años. «¿Pero no decían que tenían que votar a los 16?», preguntó irónicamente, despertando los aplausos del público.
Para Vox, este cambio de discurso tiene una explicación clara: la tendencia de voto entre los llamados “zoomers”. Abascal sostiene que la izquierda ya no apuesta por ampliar el electorado juvenil porque los datos demoscópicos indican que Vox tiene cada vez más apoyo entre los menores de 30 años. En ese contexto, Abascal contra la censura de los menores en redes interpreta la iniciativa como un intento de frenar esa conexión.
“No es proteger a los menores, es callar al pueblo”
Uno de los momentos más duros del discurso llegó cuando Abascal acusó al Gobierno de utilizar dinero público para controlar medios de comunicación tradicionales y ahora intentar silenciar el ámbito digital. «Ya tienen compradas las televisiones y gran parte del panorama mediático con el dinero de los españoles», afirmó, añadiendo que las redes sociales son el último espacio donde los ciudadanos pueden expresarse libremente.
Desde esta perspectiva, Abascal contra la censura de los menores en redes no es solo una crítica a una ley concreta, sino una denuncia más amplia contra lo que considera un ataque a la libertad de expresión.
Críticas a la “soberanía digital” y al bipartidismo
El líder de Vox también cuestionó el discurso del Gobierno sobre la supuesta “soberanía digital”. «¿La van a defender quienes han entregado la soberanía de España a Bruselas, al separatismo catalán o al vasco?», ironizó Abascal.
Además, cargó contra el Partido Popular por lo que considera una connivencia con la propuesta del Ejecutivo. Según Abascal, PP y PSOE compiten por ver «quién quiere prohibir más», evidenciando que el bipartidismo comparte una misma visión intervencionista.
Protección de los menores y otras denuncias
En su intervención, Abascal fue más allá del debate sobre redes sociales y abordó cuestiones como la sexualización temprana de los menores, el cambio de sexo en niños y el acceso a contenidos pornográficos. «Han condenado a los niños a la pornografía y a la sexualidad», denunció, insistiendo en que los menores necesitan protección frente a determinadas políticas, no frente a las redes sociales en sí.
Asimismo, volvió a criticar la política migratoria del Gobierno, denunciando lo que calificó como una “regularización masiva” de inmigrantes ilegales mientras, según él, se descuida a los ciudadanos españoles. «El dinero que no llega a los españoles sí llega a otros», afirmó.
Un discurso que refuerza el mensaje de Vox
El acto de Tarazona refuerza la estrategia de Vox de presentarse como el principal dique frente al control estatal y la censura. Abascal contra la censura de los menores en redes se consolida así como uno de los ejes discursivos del partido, combinando la defensa de la libertad individual, el papel de las familias y una crítica frontal al Gobierno de Pedro Sánchez.
A medida que el debate sobre la regulación digital avance en el Congreso, Vox promete mantener una oposición firme. Para Abascal, la línea roja está clara: la educación y la protección de los menores corresponde a las familias, no al Estado.
