El líder de Vox, Santiago Abascal, ha acusado al PP de ejercer una guerra sucia contra Vox y ha constatado la «dificultad» de pactar en Extremadura y Aragón, en un contexto de tensiones políticas crecientes. Estas declaraciones se producen tras las elecciones autonómicas y después de que Vox haya impedido la investidura de María Guardiola en Extremadura, bloqueando temporalmente un acuerdo de gobierno con los populares.
En el Parador de Gredos de Ávila, Abascal se reunió con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política y portavoces de su partido, reiterando que el PP busca desgastar a Vox mediante campañas de desinformación, ataques personales y sabotaje a las negociaciones autonómicas.
La guerra sucia del PP según Abascal
Según Abascal, la guerra sucia del PP incluye “mentiras, demonización y acusaciones de corrupción”, mientras su formación se mantiene sin casos judiciales abiertos. “Recibimos ataques de quienes deberían callar”, afirmó, denunciando que tanto PP como PSOE están interesados en desprestigiar a Vox de cara a futuros comicios en Castilla y León, Andalucía, Aragón y Extremadura.
El líder de Vox calificó al PP de “veleta azul” que cambia de estrategia según la región y criticó al Gobierno de Pedro Sánchez, al que tildó de “aprendiz de tirano” capaz de manipular cualquier situación, incluyendo conflictos internacionales, para desviar la atención de la ciudadanía.
Dificultad de pactar en Extremadura y Aragón
La dificultad de pactar en Extremadura y Aragón se evidencia tras la negativa de Vox a permitir la investidura de María Guardiola, decisión que Abascal justificó como consecuencia de la estrategia del PP para marginar a su formación.
“Vox ha duplicado su representación en ambas comunidades, y ahora exige puestos en los gobiernos autonómicos”, aseguró Abascal, quien añadió que la voluntad de Vox es colaborar, pero no a costa de ser ignorado o atacado. Según él, la intención del PP de priorizar pactos con PSOE o PNV sobre Vox evidencia una estrategia de exclusión sistemática.
Críticas a Feijóo y estrategia electoral
Abascal también criticó la gestión de Alberto Núñez Feijóo, asegurando que convocar elecciones en Extremadura y Aragón fue “un grave error” que impidió alcanzar acuerdos similares a los logrados en la Comunidad Valenciana. La guerra sucia del PP, según Abascal, se refleja en maniobras como estas, diseñadas para desgastar a Vox y controlar el marco político de negociación.
En un mitin en Béjar, reiteró que Vox estaría dispuesto a apoyar mociones de censura contra Pedro Sánchez para “retratar” al Gobierno y exponer la connivencia entre socialistas y populares en diversas instituciones, como el Tribunal de Cuentas o el CGPJ.
Contexto de bloqueos y coaliciones
La guerra sucia del PP se ha intensificado tras la ruptura de coaliciones en Extremadura y Aragón, mientras Vox mantiene presencia en ejecutivos autonómicos de Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León. La formación ultraderechista ha alertado sobre la intención del PP de sabotear los acuerdos de cara a los próximos procesos electorales, generando un escenario de alta tensión política.
La imposibilidad de pactar con normalidad en Extremadura y Aragón refleja la creciente polarización y la estrategia de confrontación entre PP y Vox, que condiciona la formación de gobiernos autonómicos estables.
Conclusión: un pulso político abierto
En resumen, Santiago Abascal acusa al PP de ejercer una guerra sucia constante contra Vox, dificultando acuerdos en Extremadura y Aragón y bloqueando investiduras clave. Mientras el partido de Abascal busca consolidar su presencia política, el PP apuesta por una estrategia de desgaste y exclusión, lo que augura un futuro inmediato de negociaciones tensas y fricciones políticas en varias autonomías.
La situación subraya cómo la guerra sucia del PP impacta directamente en la capacidad de Vox para participar en gobiernos autonómicos y plantea un escenario donde las coaliciones políticas seguirán siendo difíciles de conformar.

