La alcaldesa Inés Rey y el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, anuncian un acuerdo para renovar todo el complejo deportivo de Riazor, sacrificando la candidatura al Mundial 2030.
A Coruña renuncia al Mundial 2030 para priorizar Riazor
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, y el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, anunciaron este lunes un acuerdo institucional para reformar integralmente el complejo deportivo de Riazor, que incluye el estadio de fútbol, el Palacio de los Deportes y otras instalaciones anexas.
El proyecto contará con la participación del Concello de A Coruña, propietario de las instalaciones, el Deportivo como principal usuario y la Diputación de A Coruña. En cambio, la Xunta de Galicia no participa en esta iniciativa, un detalle político que ya ha despertado debate.
Durante la comparecencia en el salón de plenos municipal, también estuvo presente el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, junto a miembros de la cúpula del club como Michelle Clemente Escotet y Massimo Benassi.
Según explicó la regidora socialista, la ciudad ha decidido renunciar a la carrera por ser sede del Mundial 2030 ante las exigencias del proceso.
“Queríamos ser sede del Mundial, pero no a cualquier precio. Hemos alcanzado un acuerdo con los accionistas del Deportivo para modernizar Riazor pensando en el club y su afición”, afirmó Rey.
Un proyecto “pensado para décadas”
El plan contempla una renovación completa del entorno deportivo de Riazor, con la intención de convertirlo en un espacio activo los 365 días del año, más allá de los partidos del Deportivo.
Para Escotet, el proyecto supone alinear los intereses del club con los de la ciudad, reforzando el papel del Deportivo como motor económico y social.
“Formalizamos un acuerdo que fortalece nuestros lazos. El Deportivo es un activo estratégico de A Coruña y la estabilidad institucional es clave para cualquier proyecto sostenible”, declaró el empresario venezolano.
El presidente del club también subrayó el compromiso de inversión a largo plazo, asegurando que la entidad quiere que Riazor sea un foco de actividad deportiva, social y económica permanente.
La Diputación respalda el plan
El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, expresó el apoyo del organismo provincial al proyecto, calificando el estadio como un “contenedor de ilusiones” para toda la provincia.
Según explicó, la modernización de infraestructuras deportivas es una tendencia en Europa, por lo que A Coruña debe aprovechar la oportunidad para actualizar un espacio emblemático como Riazor.
No obstante, la ausencia de la Xunta de Galicia en el acuerdo evidencia una falta de consenso institucional completo, algo que podría influir en el futuro desarrollo del proyecto.
Próximos pasos: comisión de coordinación
El Ayuntamiento y el Deportivo pondrán en marcha una comisión de coordinación para definir los detalles técnicos y financieros de la reforma.
De momento, no se han concretado fechas, presupuesto ni fases del proyecto, aunque el gobierno municipal espera celebrar la primera reunión antes de que finalice este mes.
Rey defendió la decisión de abandonar la candidatura mundialista como una medida responsable:
“Renunciar al Mundial no es fácil, pero gobernar es tomar decisiones pensando en el bien común”, afirmó.
Un debate inevitable en la ciudad
La renuncia al Mundial 2030, uno de los mayores escaparates deportivos del planeta, abre ahora un debate político y ciudadano en A Coruña.
Mientras el gobierno municipal defiende que el proyecto de Riazor garantiza beneficios duraderos, algunos sectores se preguntan si la ciudad ha perdido una oportunidad histórica de proyección internacional.
La gran incógnita es si esta reforma será capaz de compensar el impacto económico, turístico y mediático que podría haber supuesto albergar partidos del Mundial.
La decisión está tomada: A Coruña apuesta por el Deportivo y por Riazor. La pregunta ahora es si esta estrategia será recordada como una visión de futuro… o como una oportunidad perdida.
