Acusación por agresión sexual en Ourense: juicio clave en Cortegada
Un vecino de Cortegada (Ourense), de 64 años, se enfrenta a una petición de nueve años de prisión acusado de una presunta agresión sexual a un joven de 33 años con discapacidad intelectual.
El caso, juzgado en la Audiencia Provincial de Ourense, ha abierto un intenso debate judicial sobre la credibilidad de las declaraciones, la capacidad de consentimiento de la víctima y la existencia —o no— de pruebas objetivas concluyentes.
Lo que se juzga no es solo un relato enfrentado, sino un caso donde la discapacidad de la víctima y la ausencia de restos biológicos han sido clave en la estrategia de la defensa.
Un caso que sacude a una pequeña localidad gallega
Los hechos se remontan a noviembre de 2023, en un entorno de plena convivencia vecinal en una localidad pequeña como Cortegada, donde ambos implicados eran conocidos y mantenían relación previa.
Según la investigación, ambos coincidieron primero en un bar de la localidad y posteriormente se trasladaron al domicilio del acusado, donde habría ocurrido la presunta agresión.
La Fiscalía sostiene que el acusado aprovechó la vulnerabilidad de la víctima, diagnosticada con retraso mental ligero y un 65 % de discapacidad reconocida, con una edad mental estimada de 12 años, según peritos psicológicos.
La versión de la víctima y los testimonios clave
Durante el juicio, la víctima —con apoyo de especialistas— declaró que el acusado:
- Se encontraba desnudo en el domicilio
- Le habría besado y realizado tocamientos
- Existió una relación sexual que le causó dolor
- Posteriormente le pidió mantener el hecho en secreto
Además, se aportó una conversación de WhatsApp en la que el joven habría escrito:
“Ábreme a porta, imos follar”.
Tras los hechos relatados, el joven acudió a personas de su entorno en estado de gran nerviosismo, según testigos, lo que derivó en una revisión médica posterior.
El informe sanitario recogió lesiones compatibles con una penetración anal, aunque sin signos de violencia externa.
Pruebas médicas y el punto clave de la defensa
Uno de los elementos centrales del juicio es la ausencia de restos biológicos del acusado, un argumento que la defensa considera determinante.
Además, la médica forense apuntó que las lesiones detectadas podrían ser compatibles con otras causas, lo que abre la puerta a distintas interpretaciones técnicas.
La defensa insiste en la falta de una corroboración objetiva sólida, subrayando que:
- No hay restos biológicos
- La declaración fue dirigida por especialistas
- Existen mensajes previos del propio denunciante
- No se acreditan pruebas físicas concluyentes
Dos versiones totalmente enfrentadas
El acusado niega de forma rotunda los hechos y sostiene que la víctima acudió voluntariamente a su casa, donde permanecieron unos minutos sin que ocurriera ningún tipo de relación sexual.
Su versión incluye que el joven habría enviado mensajes previos con contenido explícito y que posteriormente pidió un vaso de agua antes de marcharse.
Por su parte, la Fiscalía mantiene que el acusado se aprovechó de la situación de vulnerabilidad cognitiva de la víctima, lo que invalidaría la posibilidad de consentimiento libre y consciente.
La clave del proceso: consentimiento y capacidad cognitiva
El núcleo del caso gira en torno a un punto jurídico delicado: la capacidad real de consentimiento.
Los informes psicológicos aportados sostienen que la víctima presenta una importante limitación cognitiva, lo que, según la acusación, la situaría en una posición de especial vulnerabilidad frente a terceros.
La defensa, en cambio, cuestiona la solidez de esa interpretación y la falta de pruebas materiales que confirmen el relato.
Un juicio que genera debate social y jurídico
El caso ha reabierto el debate sobre:
- La valoración de testimonios en personas con discapacidad
- El peso de las pruebas biológicas en delitos sexuales
- La interpretación del consentimiento en contextos de vulnerabilidad
- El papel de la prueba pericial psicológica en los tribunales
En localidades pequeñas como Cortegada, el caso ha generado además un notable impacto social por la cercanía entre implicados.
Conclusión: un fallo pendiente en un caso altamente complejo
El tribunal deberá decidir entre dos versiones irreconciliables: la de una agresión sexual con abuso de vulnerabilidad, defendida por la Fiscalía, o la de una relación inexistente según el acusado, sostenida por la defensa.
El resultado final dependerá de la valoración de los indicios, los informes médicos y la credibilidad de los testimonios.
¿Puede sostenerse una condena penal sin pruebas biológicas concluyentes en un caso basado principalmente en testimonio y peritajes psicológicos?

