La adopción de Bitcoin (BTC) en Latinoamérica se caracteriza por un patrón diferente al de otras regiones del mundo, comenzando frecuentemente con la búsqueda de estabilidad financiera a través del dólar estadounidense.
Samson Mow, director ejecutivo de la empresa tecnológica JAN3, señala que para muchos usuarios en la región, la exposición inicial al dólar es un paso natural. Según Mow, las stablecoins, como Tether (USDT), cumplen un papel importante como alternativas para acceder a divisas extranjeras.
Mow destaca que el interés de los latinoamericanos radica en proteger su poder adquisitivo frente a la devaluación de las monedas locales. «La adopción de base está creciendo, y estamos sacando provecho de eso. Gran parte de la adopción en Latinoamérica se da con monedas estables como USDT», afirmó.
Además, Mow enfatiza que la estrategia para fomentar el uso de Bitcoin debe alinearse con las necesidades actuales de la población. A través de herramientas como el monedero AQUA, desarrollado por JAN3, se busca integrar a los usuarios en el ecosistema de Bitcoin de manera gradual y efectiva. El monedero ofrece una interfaz que permite acceder tanto a stablecoins como a Bitcoin, facilitando la transición entre ambos activos.
La adopción de Bitcoin en la región también se refleja en cifras significativas: la empresa Chainalysis reporta que Latinoamérica procesó 1,5 billones de dólares en transacciones con criptomonedas en el último año, destacando a países como Brasil, Argentina y México en este crecimiento.
Además, se observa una creciente oferta de educación financiera centrada en Bitcoin en organizaciones locales. En Colombia, por ejemplo, se imparten clases sobre Bitcoin en comunidades como la Comuna 13 de Medellín. Asimismo, la Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías Protección S.A. en Colombia contempla lanzar un fondo con exposición a Bitcoin, mientras que en Argentina, la ONG Bitcoin Argentina pone en marcha su quinto proyecto educativo “Escuelas y Bitcoin”.
La combinación de la adopción institucional y la educación financiera en Latinoamérica sugiere un movimiento hacia una mayor madurez financiera centrada en Bitcoin, en un contexto donde las stablecoins actúan inicialmente como un refugio contra la inflación.
