Carlos Alcaraz, vigente campeón del Open de Australia y número uno del mundo, ya se encuentra en Murcia entrenando para su próximo desafío: el ATP 500 de Doha, acompañado por su hermano Álvaro y su equipo técnico.
Bajada
Tras convertirse en el jugador más joven en completar el Grand Slam de Carrera, Alcaraz descansa brevemente y retoma su preparación, con la vista puesta en sumar 500 puntos y mantener su liderazgo mundial.
Preparación en Murcia tras el gran triunfo
Después de más de 20 horas de viaje en avión y un trayecto final en furgoneta desde Madrid, Alcaraz se ha instalado en su refugio de El Palmar, donde retomó los entrenamientos en la pista interior de su academia debido a las fuertes rachas de viento.
El español, que se perdió voluntariamente el ATP 500 de Rotterdam, donde defendía 500 puntos, ha decidido priorizar descanso y preparación para Doha, demostrando estrategia y planificación en su temporada.
Doha: objetivo y revancha pendiente
El torneo de Doha, del 17 al 22 de febrero, se presenta como un reto importante. En la edición pasada, Alcaraz cayó en cuartos de final frente a Jiri Lehecka, tras un duelo de más de dos horas en el que igualó sets pero no logró completar la remontada.
“La preparación es clave. Volver más fuerte y concentrado marcará la diferencia”, señalan desde su equipo.
Equipo y apoyo familiar
Durante su preparación, Alcaraz cuenta con la presencia constante de su entrenador Samuel López y su hermano Álvaro, que va ganando protagonismo en su rutina deportiva y estratégica. La combinación de experiencia técnica y apoyo familiar busca asegurar que el español llegue a Doha en plenitud física y mental.
Con su mirada puesta en sumar puntos y victorias, Carlos Alcaraz confirma que no hay tregua tras su histórica temporada: la élite del tenis mundial deberá seguir muy de cerca cada paso del murciano en 2026.
