Aldama revela edificios de la SEPI en una declaración que ha provocado un terremoto político y judicial tras sus palabras en el Tribunal Supremo. El empresario Víctor de Aldama, vinculado a la conocida trama Koldo, aseguró que recibió una oferta para adquirir un complejo urbanístico propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), aunque finalmente la operación no salió adelante porque, según su versión, Begoña Gómez habría mostrado interés directo en esos activos para impulsar un proyecto empresarial junto al Instituto de Empresa (IE).
Las afirmaciones del empresario se produjeron en el marco del denominado caso mascarillas, una de las ramas más sensibles del caso Koldo. La comparecencia de Aldama era una de las más esperadas, ya que también debía aclarar supuestas conexiones con adjudicaciones públicas, comisiones y presunta financiación irregular.
Aldama revela edificios de la SEPI y apunta a una oferta millonaria
Durante su intervención, Aldama explicó que Koldo García le informó de que se pondrían a la venta activos patrimoniales de la SEPI y que, sabiendo que él operaba en el sector inmobiliario, podía estar interesado. Según relató, presentó una oferta de 250 millones de euros por el complejo urbanístico conocido como Campo de Velázquez, situado en Madrid.
La relevancia de esta parte del testimonio reside en que el empresario aseguró que la información le llegó a través de contactos políticos de alto nivel. Esto abre nuevas preguntas sobre el acceso privilegiado a operaciones patrimoniales del Estado y el posible uso de información reservada con fines privados.
Además, Aldama revela edificios de la SEPI como parte de una negociación en la que, según su versión, también existirían expectativas de comisiones para distintos intermediarios vinculados a la trama.
El nombre de Begoña Gómez entra en escena
Uno de los momentos más delicados de la declaración llegó cuando Aldama aseguró que la operación terminó paralizándose porque Begoña Gómez quería ese complejo “para ella”. Según el empresario, el objetivo sería utilizar esos inmuebles para desarrollar una iniciativa empresarial relacionada con el Instituto de Empresa.
Estas declaraciones han generado una inmediata reacción política, ya que colocan en el centro del debate a la esposa del presidente del Gobierno. Hasta el momento, no existen resoluciones judiciales que acrediten estas afirmaciones, pero el impacto mediático ha sido inmediato.
En este contexto, Aldama revela edificios de la SEPI como un episodio que trasciende lo inmobiliario y entra de lleno en la esfera institucional y política.
Comisiones, contactos y nuevas acusaciones
Aldama también señaló que la operación incluía beneficios económicos para algunos participantes. Según su relato, la compra del complejo habría generado comisiones para personas del entorno investigado, lo que conecta este episodio con otras líneas abiertas dentro del caso Koldo.
Asimismo, explicó que tras sentirse perjudicado por el bloqueo de la operación buscó apoyo en responsables del entorno del Ministerio de Hacienda. En ese punto situó a Carlos Moreno, jefe de gabinete de María Jesús Montero, a quien atribuyó la oferta de otros complejos urbanísticos como compensación.
De esta manera, Aldama revela edificios de la SEPI y extiende sus acusaciones a distintas áreas del Gobierno, aumentando la presión política sobre el Ejecutivo.
Un caso con consecuencias políticas inmediatas
Las palabras de Aldama llegan en un momento especialmente sensible para el panorama nacional. La oposición ya ha exigido explicaciones públicas y transparencia sobre cualquier relación entre cargos institucionales y operaciones patrimoniales del Estado.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en desvincularse de las acusaciones y recuerda que se trata de declaraciones realizadas por un investigado en sede judicial. No obstante, el eco político del caso ya es evidente y amenaza con marcar la agenda de las próximas semanas.
Para muchos analistas, Aldama revela edificios de la SEPI no solo supone un nuevo frente judicial, sino también una crisis reputacional para el Ejecutivo.
Qué puede pasar ahora
El siguiente paso dependerá de si la Justicia decide contrastar documentalmente las afirmaciones del empresario y si se solicitan nuevas comparecencias o pruebas. El caso podría ampliarse si aparecen contratos, comunicaciones o movimientos financieros que respalden parte del relato.
Por ahora, la declaración deja múltiples interrogantes abiertos: cómo se gestionó la venta de esos activos, quién conocía la operación y si existieron realmente intereses particulares en torno a inmuebles públicos.
Lo cierto es que Aldama revela edificios de la SEPI y coloca nuevamente el foco sobre una trama que sigue creciendo. Con cada nueva declaración, el caso Koldo suma más nombres, más sospechas y más presión institucional.
La comparecencia de Víctor de Aldama ha sacudido el tablero político al introducir acusaciones de enorme alcance. Si se confirman, podrían tener consecuencias profundas. Si no se sostienen, también abrirán un debate sobre la credibilidad de los testimonios en causas de alto impacto.
Sea cual sea el desenlace, Aldama revela edificios de la SEPI ya se ha convertido en uno de los titulares más explosivos del año.
