El nuevo parque comarcal de Bomberos de Arteixo da un paso definitivo para su puesta en marcha tras el traspaso oficial al Consorcio Provincial. Una infraestructura clave ubicada en el polígono de Morás que, según la Diputación, comenzará a operar en aproximadamente dos meses, una vez finalizado el proceso de selección de personal.
Lo que se presenta como un avance en seguridad y coordinación interadministrativa llega también marcado por la tensión política previa entre el Ayuntamiento de Arteixo y la Diputación, con reproches cruzados que finalmente han derivado en una inusual escena de reconciliación pública.
Traspaso oficial: el nuevo parque entra en fase operativa
El Ayuntamiento de Arteixo formalizó este viernes la entrega del nuevo parque comarcal al Consorcio Provincial Contra Incendios e Salvamento da Coruña, cerrando así el trámite administrativo que faltaba para su activación.
El presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, confirmó que la instalación estará plenamente operativa en un plazo de dos meses, coincidiendo con la finalización del proceso de incorporación de personal.
La infraestructura sustituirá progresivamente al parque actual de Sabón, en un traslado que se completará en ese mismo periodo.
Una infraestructura clave para una de las zonas industriales más relevantes de Galicia
El nuevo parque está situado en el polígono de Morás, una ubicación estratégica dentro de uno de los nodos industriales y demográficos más importantes de la provincia.
Formoso defendió la inversión y subrayó que este proyecto responde a una necesidad estructural:
- Mejores instalaciones
- Mayor capacidad operativa
- Reducción de tiempos de respuesta
Según el presidente provincial, el complejo permitirá atender a más de 135 000 vecinos y refuerza la cobertura en toda la comarca.
La inversión total asciende a 1,3 millones de euros, financiada a través de la Diputación y el Consorcio.
Más efectivos y mayor capacidad de respuesta
Uno de los cambios más relevantes será el incremento de personal operativo.
El nuevo parque contará con 25 efectivos, frente a los 18 actuales, lo que supone un refuerzo directo de la capacidad de respuesta ante emergencias, incendios industriales y situaciones de rescate.
Desde la administración provincial se insiste en que este aumento de recursos permitirá mejorar la eficiencia del servicio en una zona con alta densidad industrial.
Tensión política previa y disculpas públicas del alcalde
El acto institucional también dejó un momento llamativo: el alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, pidió disculpas públicamente a Formoso.
Calvelo reconoció que el proceso “empezó mal” y que finalmente se recondujo gracias a la “buena voluntad” del presidente provincial. Estas declaraciones llegan tras meses de fricciones políticas entre ambas instituciones, que llegaron a tensarse hasta el punto de expulsiones en sesiones plenarias de la Diputación.
El alcalde destacó que, pese a las diferencias iniciales, el resultado final beneficia directamente a la ciudadanía.
Mensaje de colaboración institucional… con lectura política
Formoso aceptó las disculpas y defendió que los procedimientos administrativos pueden complicarse, pero que el objetivo común debe prevalecer.
En su intervención, insistió en un mensaje de cooperación entre administraciones como clave para agilizar proyectos públicos. Sin embargo, el episodio evidencia también las tensiones internas habituales en la gestión institucional en Galicia, donde la coordinación entre niveles de gobierno no siempre es fluida.
El propio presidente provincial subrayó que este tipo de proyectos deben priorizar el interés general por encima de disputas políticas.
Traslado desde Sabón y puesta en marcha inminente
El traslado definitivo del parque desde Sabón al nuevo complejo de Morás se realizará en las próximas semanas y se completará en un plazo máximo de dos meses, coincidiendo con la incorporación de los nuevos efectivos.
La Diputación recalca que el objetivo es garantizar una transición sin interrupciones en el servicio de emergencias.
Conclusión: modernización sí, pero con sombras de gestión política
El nuevo parque de bomberos de Arteixo representa una mejora evidente en infraestructuras y capacidad operativa. Sin embargo, el proceso ha estado acompañado de tensiones institucionales que reflejan la complejidad de la gestión pública en España.
La pregunta que queda en el aire es si este tipo de proyectos deberían depender menos de los choques políticos y más de una planificación técnica estable y coordinada.
