Fernando Alonso y Aston Martin afrontan el GP de Mónaco bajo máxima tensión técnica. El equipo reconoce problemas críticos en el asiento y la caja de cambios, mientras el piloto asturiano advierte de que el rendimiento sigue lejos de los puntos.
Alonso, entre el dolor físico y un coche al límite
El piloto español Fernando Alonso llega al Gran Premio de Mónaco 2026 con un mensaje claro: el rendimiento del coche sigue siendo insuficiente y las sensaciones, muy condicionadas por problemas técnicos.
Tras su abandono en Canadá por molestias físicas derivadas de la posición en el monoplaza, Alonso explicó que el equipo ha tenido que intervenir de forma urgente en el diseño del asiento del Aston Martin AMR26.
“En Canadá estaba muy incómodo”, admitió el piloto, que ahora vuelve a una configuración más cercana a la de 2025 para evitar dolores y pérdida de sensibilidad al volante.
Mónaco, un circuito que no esconde los problemas
Pese a la fama de Montecarlo como trazado impredecible, Alonso no ve margen para milagros. El asturiano es tajante: el circuito no va a maquillar las carencias del coche.
El piloto advierte de que si los problemas de fiabilidad persisten —especialmente en la caja de cambios— el riesgo de abandono es real:
“Si tenemos problemas como en Miami, puede que no podamos ni correr”, deslizó Alonso en declaraciones a AS.
El trazado urbano, donde los errores se pagan con muros, puede incluso amplificar las debilidades del monoplaza.
Caja de cambios: el punto crítico del AMR26
Uno de los focos principales está en la transmisión. El equipo estudia fallos en la caja de cambios, que han provocado situaciones peligrosas en carrera.
Alonso alertó de que una mala gestión de las reducciones puede bloquear el tren trasero y provocar accidentes:
“Puedes chocar sin haber hecho nada mal, solo por una bajada de marcha inesperada”, explicó.
Este problema convierte a Mónaco en una prueba especialmente exigente, donde cada frenada es decisiva.
Un objetivo realista: sobrevivir más que puntuar
El piloto español ha rebajado expectativas de forma contundente. Lejos de hablar de podios o Q3, Alonso considera que el objetivo real es simplemente completar un fin de semana limpio.
Según su análisis, los cinco equipos punteros están muy por delante y las opciones de puntos son mínimas:
“Un top-10 es muy difícil. No somos 13º o 14º, somos más bien 20º o 21º”, reconoció.
Incluso considera “demasiado optimista” pensar en entrar en la Q3.
El factor Newey: filosofía al límite
Parte del enfoque del equipo responde a la filosofía técnica impulsada por Adrian Newey, centrada en buscar el máximo rendimiento incluso a costa de riesgos en la configuración.
Alonso lo reconoce como una apuesta arriesgada, pero coherente:
“Prefiero esta filosofía, porque así encontraremos prestaciones en el futuro”, afirmó el piloto.
Sin embargo, también admite que este enfoque obliga en ocasiones a “dar un paso atrás” cuando se llega demasiado lejos en el límite del diseño.
Mónaco como test definitivo para Aston Martin
El Gran Premio de Mónaco se presenta como una prueba clave para el conjunto británico. Más allá del resultado, el equipo necesita validar mejoras en el asiento, la ergonomía y la fiabilidad mecánica.
Alonso lo resume como un fin de semana decisivo, aunque sin grandes expectativas deportivas: lo importante será comprobar si el coche puede, al menos, terminar la carrera sin incidentes.

