La pretemporada 2026 de Aston Martin ha cerrado con un panorama preocupante. El AMR26 apenas completó seis vueltas en la última jornada de test en Bahréin, y el equipo sigue sin tener claridad sobre el nivel aerodinámico del monoplaza ni sobre su fiabilidad para el Gran Premio de Australia.
Problemas de unidad de potencia limitan el rodaje
El piloto Fernando Alonso no pudo participar este viernes debido a un problema en la batería, confirmado por Honda y actualmente en análisis en la fábrica de Sakura. Lance Stroll completó solo seis vueltas, dejando al equipo con un kilometraje insuficiente para evaluar el coche. Alonso se marchó de Sakhir con 159 vueltas acumuladas durante las tres semanas de test, casi lo que cualquier otro equipo logra en un solo día, evidenciando las dificultades de Aston Martin.
La preocupación en el equipo es palpable. Ingenieros y técnicos admiten que no pueden determinar el rendimiento real del AMR26 ni garantizar que podrán completar un Gran Premio convencional en Australia. La responsabilidad recae en el socio de motores, mientras el equipo británico espera una actualización urgente sobre la fiabilidad de la unidad de potencia.
Declaraciones de Pedro de la Rosa
El embajador del equipo, Pedro de la Rosa, ofreció declaraciones a los canales oficiales y a F1.com:
«El jueves tuvimos problemas relacionados con la batería, desde entonces se están haciendo simulaciones en el banco de pruebas en Sakura. Debido a eso, y a la falta de piezas, nuestras próximas tandas quedarán comprometidas. Daremos menos vueltas, serán stints cortos. A pesar de la falta de rodaje, hemos recogido muchos datos que revisaremos en los próximos días.»
De la Rosa añadió:
«Buscaremos soluciones, sabemos en qué áreas tenemos que centrarnos para mejorar el coche. No estamos donde queríamos, pero eso no significa que no vayamos a cumplir nuestro objetivo. Sakura y el campus trabajan al máximo para llevarnos a donde queremos antes de Australia.»
Preocupación creciente antes del inicio de temporada
La falta de rodaje y las incertidumbres técnicas marcan una cuenta atrás preocupante hacia el GP de Australia, la primera cita de la temporada 2026. Aston Martin encara la temporada con dudas sobre fiabilidad y rendimiento, mientras otros equipos completan kilómetros críticos y ajustan sus monoplazas. El panorama evidencia que los verdes tendrán que resolver rápido sus problemas, o podrían empezar el campeonato en desventaja frente a Mercedes, Red Bull y Ferrari.
