La Seguridad Social inicia la nueva regularización de cotizaciones de 2024 sin haber corregido los fallos detectados el año pasado, que perjudicaron especialmente a autónomos en pluriactividad, societarios y colaboradores, según denuncia la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).
El proceso, que ya ha comenzado, vuelve a generar inquietud en el colectivo ante el riesgo de que se repitan errores que obligaron a miles de autónomos a pagar de más o a ver reducidas sus bases de cotización y, con ello, sus futuras prestaciones, pese a tener derecho a mantenerlas.
Falta de correcciones y diálogo bloqueado
Desde ATA recuerdan que la Tesorería General de la Seguridad Social no ha subsanado los fallos detectados en la regularización anterior, a pesar de las reiteradas advertencias trasladadas desde 2024. Según explicó la vicepresidenta de la organización, Celia Ferrero, las negociaciones quedaron paralizadas el pasado mes de octubre, coincidiendo con la polémica subida de cuotas prevista para 2026, y desde entonces no se ha retomado el diálogo.
Esta falta de contacto se produce justo cuando arranca la nueva regularización correspondiente a las cotizaciones de 2024, lo que ha reactivado la preocupación entre los autónomos afectados.
Tres colectivos especialmente perjudicados
ATA identifica tres perfiles de autónomos especialmente vulnerables ante los errores del sistema:
Autónomos en pluriactividad
Son aquellos que cotizan simultáneamente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en el Régimen General como asalariados. Según la federación, la Seguridad Social no tuvo en cuenta correctamente las cotizaciones ya realizadas como trabajadores por cuenta ajena, lo que provocó que muchos recibieran liquidaciones adicionales cuando, en realidad, deberían haber mantenido su cuota o incluso recibir una devolución.
Autónomos colaboradores
Familiares que trabajan en el negocio y que, durante la transición al nuevo sistema, tenían derecho a mantener la base de cotización anterior, tal y como recogía la normativa para evitar descensos bruscos que afectaran a sus futuras prestaciones. Sin embargo, ATA denuncia que en la práctica no se les permitió conservar dicha base, al no realizar declaración individual de la renta.
Autónomos societarios
Este colectivo sufrió errores en el cálculo de sus rendimientos netos, al percibir ingresos por distintas vías (nómina, dividendos o retribuciones variables). Además, se les obligó a reducir su base de cotización, al interpretarse erróneamente que, al no declarar ciertos rendimientos, debían cotizar por bases inferiores, pese a tener derecho a mantener las anteriores.
“Una interpretación errónea de la ley”
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha sido especialmente crítico con la actuación de la Seguridad Social, señalando que se hizo una interpretación de la normativa “contraria al espíritu del acuerdo” alcanzado con las organizaciones de autónomos.
Según Amor, existía una disposición adicional que permitía mantener las bases de cotización de 2022 aunque estuvieran por encima de lo que correspondía tras la regularización, pero esta posibilidad no se respetó en numerosos casos.
ATA pide cambios legales y técnicos
Desde la federación advierten de que muchos de estos problemas solo pueden resolverse mediante cambios normativos, especialmente en lo relativo a los autónomos en pluriactividad, para que se tengan en cuenta todos sus rendimientos y no únicamente los procedentes de la actividad por cuenta propia.
En otros casos, bastaría con una corrección en la interpretación administrativa, permitiendo a colaboradores y societarios conservar sus bases anteriores, aunque ATA insiste en que lo más adecuado sería incluirlo de forma expresa en la ley.
Temor a que los errores se repitan
Con la nueva regularización ya en marcha y sin garantías de que se hayan introducido los ajustes necesarios, ATA teme que miles de autónomos vuelvan a verse perjudicados, enfrentándose a pagos indebidos, bases incorrectas y un impacto directo en sus futuras prestaciones.
Por ello, la organización reclama una evaluación exhaustiva del sistema de cotización, así como un diálogo inmediato con la Seguridad Social para evitar que los errores del pasado vuelvan a repetirse en un proceso que afecta de lleno a la estabilidad económica de los trabajadores por cuenta propia.
