La velocidad de los pitcheos ha alcanzado niveles históricos en 2026, transformando la manera en que se disputan los partidos. Descubre quiénes son los lanzadores que lideran esta revolución en el montículo.
Lo que está ocurriendo podría cambiar el béisbol
La velocidad promedio de la recta de cuatro costuras en 2026 es de 94.6 mph, frente a las 91.9 mph de 2008, cuando comenzó el seguimiento moderno de lanzamientos. El fenómeno se repite con los sinkers, ahora a 93.9 mph, frente a los 90.7 mph de aquel año. El béisbol moderno prioriza fuerza y explosividad, y los siguientes seis lanzadores son claros ejemplos de cómo un aumento de velocidad puede redefinir una carrera y dar ventaja competitiva a sus equipos.
Shota Imanaga, Cachorros – La recuperación de un zurdo estrella
Velocidad de recta en 2026: 92.2 mph (+1.4)
Tras perder dos meses en 2025 por una distensión en el tendón de la corva izquierda, Imanaga regresó debilitado y con su recta menos efectiva. Ahora, su aumento de velocidad indica salud plena y trabajo físico intenso en la temporada baja. Los Cachorros necesitan que recupere su nivel All-Star, especialmente tras las lesiones de Matthew Boyd y Cade Horton.
“Para mí, la velocidad no lo es todo, pero obviamente tener velocidad es una ventaja”, afirmó Imanaga.
Su recuperación es clave para el futuro del equipo, y su recta está demostrando nuevamente por qué puede dominar desde el montículo.
Janson Junk, Marlins – Innovación y datos al servicio de la fuerza
Velocidad de recta en 2026: 94.9 mph (+1.3)
Junk ha perfeccionado su ángulo de brazo durante la temporada baja, reduciéndolo de 55 a 48 grados, logrando mayor velocidad y movimiento vertical en sus lanzamientos. Su trabajo con Driveline y Trackman ha convertido su recta en un arma mucho más letal, reflejando cómo los Marlins aplican la tecnología y el análisis de datos para maximizar el rendimiento.
“El Stuff+ subió, el wOBA bajó… gracias a Dios que FanGraphs se acercó con ese artículo”, comentó Junk.
Kodai Senga, Mets – Un regreso con autoridad
Velocidad de recta en 2026: 96.7 mph (+2.0)
Después de un 2025 irregular y un paso por Ligas Menores, Senga ha regresado como un lanzador sólido y consistente. Su combinación de recta potente y “tenedor fantasma” ha resultado letal: rivales apenas batean 2 de 15 contra su recta, y ya registra 7 ponches con este lanzamiento en apenas dos aperturas. La mejora de velocidad refleja un cuerpo saludable y una mecánica optimizada, elementos críticos para un derecho de 33 años que busca volver a ser All-Star.
Antonio Senzatela, Rockies – Del fracaso al bullpen exitoso
Velocidad de recta en 2026: 97.4 mph (+2.4)
El traslado de Senzatela al bullpen ha sido decisivo. Como relevista, ahora lanza entre 97 y 100 mph en entradas cortas, mostrando un incremento significativo respecto a 2025, cuando promedió 95 mph. Su repertorio completo también ha mejorado, con otros cuatro lanzamientos subiendo al menos 1.4 mph, lo que indica una transición exitosa y efectiva para la temporada.
Tyler Phillips, Marlins – Sinker letal
Velocidad de sinker en 2026: 96.6 mph (+1.2)
Phillips, conocido por su peculiar ritual al entrar al juego, ha aumentado su velocidad gracias a un entrenamiento físico intensivo y enfoque en fuerza y explosividad. Su sinker, con gran movimiento horizontal, ha limitado a los bateadores a 2 hits en 24 enfrentamientos, confirmando que la velocidad y técnica bien combinadas generan un lanzador difícil de superar.
Randy Vásquez, Padres – De secundario a protagonista
Velocidad de recta en 2026: 94.3 mph (+0.8)
Velocidad de sinker en 2026: 94.5 mph (+1.4)
Después de ser un nombre poco mencionado en el cambio que llevó a Juan Soto a los Yankees, Vásquez ha transformado su juego con rutina de temporada baja optimizada y mentoría de Yu Darvish. Ha logrado lanzar 57 veces a 95 mph en seis aperturas recientes, una clara señal de que su ascenso no es casualidad sino fruto de disciplina y entrenamiento inteligente.
Conclusión
El béisbol de 2026 confirma que la velocidad no es todo, pero sí marca la diferencia. Estos seis lanzadores muestran cómo la combinación de fuerza, técnica y ciencia aplicada puede transformar carreras y redefinir equipos enteros. La pregunta es: ¿seguirá MLB viendo un dominio de la velocidad por encima del comando y la estrategia?
