El Concello de Bergondo ha tenido que actuar tras años de quejas vecinales por los desbordamientos de agua y los problemas de seguridad en la parroquia de Guísamo. La intervención, financiada con cerca de 47 000 euros públicos, busca corregir unas deficiencias que afectaban tanto a viviendas particulares como a la circulación en la N-6, una de las principales vías de conexión de la comarca.
Las lluvias intensas habían convertido varias zonas en puntos críticos, generando acumulaciones de agua, filtraciones y riesgos para conductores y peatones. Ahora, el gobierno municipal asegura haber puesto fin a una situación que los residentes llevaban años denunciando.
Bergondo ejecuta obras urgentes para evitar nuevos desbordamientos
El Ayuntamiento de Bergondo ha finalizado las obras de mejora de la red de aguas pluviales en los núcleos de A Brea y Sobre a Igrexa, dos puntos especialmente afectados por las lluvias torrenciales en la parroquia de Guísamo.
La actuación responde a una problemática histórica que había provocado durante años inundaciones, acumulaciones de agua y colapsos en la red de saneamiento, afectando incluso a inmuebles cercanos y a la circulación en la carretera nacional N-6.
Según los datos facilitados por el Concello, la inversión total ascendió a 47 158,07 euros, destinados principalmente a renovar colectores, instalar nuevos sumideros y mejorar la evacuación de aguas superficiales.
A Brea: desbordamientos que afectaban a viviendas y a la N-6
En el núcleo de A Brea, el consistorio destinó 22 381,78 euros a la construcción de un nuevo colector de pluviales diseñado para canalizar de forma más eficiente el agua de escorrentía.
La zona sufría un problema especialmente grave: el agua se acumulaba en el punto más bajo de la calle y terminaba penetrando en las edificaciones próximas. Además, la red existente era incapaz de soportar episodios de lluvias intensas, provocando desbordamientos que llegaban incluso a la carretera nacional.
Para tratar de solucionar esta situación, se instalaron varios sumideros estratégicamente distribuidos y se renovó parte de la infraestructura hidráulica. El proyecto también incluyó la reposición del firme afectado por las obras.
Vecinos de la zona llevaban tiempo denunciando que cada temporal convertía el entorno en un auténtico problema de movilidad y seguridad. La actuación municipal pretende ahora evitar que se repitan escenas habituales durante los meses de invierno.
Sobre a Igrexa: nueva zona de parada rápida y más espacio peatonal
La segunda actuación se ejecutó en el núcleo de Sobre a Igrexa, donde el Concello invirtió 24 776,29 euros para eliminar los desbordamientos sobre la plataforma viaria.
Las obras incluyeron la instalación de un nuevo colector, la construcción de cinco pozos de registro y la colocación de nueve sumideros, además de la eliminación de dos elementos antiguos que habían quedado obsoletos e ineficaces.
Pero la intervención no se limitó al drenaje. El gobierno local aprovechó los trabajos para acondicionar los márgenes de la carretera y ampliar el espacio peatonal mediante el pavimentado de los bordes de la calzada.
Uno de los cambios más llamativos ha sido la creación de una zona de parada limitada a quince minutos, pensada para facilitar el intercambio de pasajeros junto a la parada de autobús situada en la N-6. El área ya ha sido señalizada con marcas amarillas y señalización vertical.
Las infraestructuras locales, bajo presión por las lluvias intensas
La actuación en Guísamo vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el estado de muchas infraestructuras municipales en Galicia, especialmente en zonas donde las redes de saneamiento y pluviales llevan décadas soportando un crecimiento urbano sin inversiones proporcionales.
Cada episodio de lluvias intensas evidencia las carencias de numerosos concellos gallegos, obligados ahora a acelerar actuaciones millonarias para evitar daños materiales y problemas de seguridad.
En municipios pequeños como Bergondo, este tipo de proyectos representan un esfuerzo económico considerable, pero también reflejan una realidad cada vez más evidente: la falta de planificación hidráulica termina saliendo mucho más cara a los vecinos y a las administraciones.
Una intervención clave para evitar futuros problemas
El Concello sostiene que las obras permitirán reducir de forma significativa el riesgo de inundaciones y mejorarán tanto la circulación como la seguridad de peatones y conductores.
Sin embargo, muchos residentes consideran que estas actuaciones llegan tarde tras años de incidencias recurrentes y reclaman un mayor control sobre el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas en toda la comarca.
La cuestión ahora es si estas inversiones serán suficientes ante fenómenos meteorológicos cada vez más extremos y frecuentes en Galicia. Porque cuando las redes fallan, las consecuencias las terminan pagando siempre los ciudadanos.
