El Real Betis enfrenta el cierre del mercado de fichajes con dificultades económicas y salariales que complican la incorporación de nuevos jugadores. Entre los objetivos pendientes está la adquisición de un delantero y la posible vuelta de Sofyan Amrabat, mediocampista marroquí que estuvo cedido en el club la pasada temporada.
Amrabat continúa entrenando de manera individual tras no incorporarse a las sesiones con su club, el Fenerbahçe, pero desde Heliópolis se considera probable que su retorno no se concrete debido a las limitaciones financieras y salariales. Su contratación dependerá de posibles salidas que permitan liberar espacio en el tope salarial. El futbolista convenció al técnico Manuel Pellegrini durante su temporada en LaLiga, aunque una lesión y un percance con Isco condicionaron su rendimiento.
Mientras tanto, el club ha promovido el desarrollo de Gnangoro Bouare, centrocampista de 22 años del filial que ha mostrado buen desempeño en los partidos de verano. El Betis le ha ofrecido una renovación para integrarlo más regularmente en el primer equipo. En caso de no fichar un pivote durante este mes de agosto, el club podría apostar por Bouare para que adquiera protagonismo junto a jugadores como Facundo Bernal y Marc Roca.
Por otro lado, Amrabat se encuentra fuera de los planes actuales del Fenerbahçe, que ha solicitado una compensación económica elevada por su traspaso. El mediocampista se ejercita junto a su hermano, exjugador del Málaga, mientras espera definir su futuro, que por ahora se muestra incierto. El Betis mantiene abierta la posibilidad de movimientos en los últimos días del mercado, especialmente con prioridad en reforzar la delantera.
El Real Betis también continúa trabajando en el ajuste de su plantilla para afrontar la temporada en LaLiga y la fase de grupos de la UEFA Champions League, evento que aumenta la exigencia en el equipo dirigido por Pellegrini.
