En el episodio más reciente del pódcast de cine Par-Impar de esRadio, Juanma González y Dani Palacios conversaron sobre la mítica película de cine negro «El Sueño Eterno» (1946) junto al médico de urgencias y escritor Martín Torres. Durante la charla, Torres presentó la segunda edición de su novela de suspense «La Enfermera», y comparó su atmósfera con la de la película, ambientada en un San Sebastián que evoca el ambiente clásico del cine negro de Los Ángeles.
El análisis se centró en la dirección de Howard Hawks, quien adaptó la obra de Raymond Chandler. Torres destacó cómo Hawks priorizó la fuerza de las escenas individuales y la tensión dramática en lugar de resolver minuciosamente todos los misterios de la trama. Se mencionó la anécdota de que Chandler no sabía quién había asesinado al chófer de la familia Sternwood, lo que subraya la naturaleza enigmática de la obra.
La química entre Humphrey Bogart y Lauren Bacall fue otro de los puntos de discusión, resaltando cómo su relación trascendió la pantalla tras haber trabajado juntos en «Tener y No Tener». Se indicó que, debido al éxito de esta pareja artística, se realizaron cambios en el guionoriginal de «El Sueño Eterno», eliminando ciertas explicaciones criminales a favor de escenas que enfatizaban el erotismo y la metáfora, como la conocida conversación sobre carreras de caballos.
En la conversación, Torres también realizó paralelismos entre los personajes de la película y los de su novela, destacando similitudes entre el general Sternwood y el juez de su obra. Además, se discutió sobre las diferencias entre los detectives Philip Marlowe y Sam Spade, analizando el carácter «macarrista» y la elegancia que Bogart aportó a ambos.
Asimismo, se reflexionó sobre el papel de los directores como maestros artesanos dentro del sistema de estudios de Hollywood. Los locutores mencionaron a directores destacados como Hawks, John Ford y Tony Scott, y el reconocimiento que recibió Hawks como autor por parte de la crítica francesa.
Para finalizar el programa, Torres reveló sus escenas favoritas de «El Sueño Eterno», mencionando la célebre escena del invernadero y la muerte del personaje Harry Jones. Como cierre, se eligieron canciones que reflejan su universo literario, terminando con el clásico «Everywhere» de Fleetwood Mac, creando una conexión emotiva entre la música y el cine negro.
