Cannabis: compuestos podrían reducir hígado graso
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén sugiere que dos compuestos no psicoactivos del cannabis, el cannabidiol (CBD) y el cannabigerol (CBG), podrían tener un impacto positivo en el hígado y el metabolismo, específicamente en la reducción de la acumulación de grasa hepática.
El hígado graso es uno de los trastornos hepáticos crónicos más comunes, afectando aproximadamente a un tercio de la población adulta. Se asocia con factores como la obesidad, la hipertensión y la resistencia a la insulina. Por lo general, los médicos recomiendan cambios en el estilo de vida, como una dieta equilibrada y ejercicio regular, aunque estos a menudo son difíciles de mantener a largo plazo.
El interés por nuevas terapias ha crecido en la comunidad médica. La investigación indica que el CBD y el CBG afectan la manera en que el hígado gestiona la energía, aumentando los niveles de fosfocreatina, que actúa como reserva energética en situaciones de estrés metabólico.
Además, los compuestos podrían ayudar a normalizar parámetros relacionados con el control del azúcar en sangre y la utilización de glucosa. Los resultados también sugieren una mejora en la sensibilidad a la insulina y la reducción de la grasa corporal.
Los científicos encontraron que el CBD y el CBG pueden reactivar las catepsinas, enzimas que contribuyen a la limpieza celular y a la descomposición de grasas acumuladas. Sin embargo, se requieren más estudios para determinar la posible aplicación de estos compuestos en tratamientos dirigidos a pacientes con hígado graso, así como su eficacia y seguridad a largo plazo.

